Aprendizaje

La inteligencia evolucionante.

El médico Mario Alonso Puig con una interesante presentación sobre inteligencia

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Sobre libro: Educar en la era planetaria, de Edgar Morin

Procurando aproximarse un tanto a una concepción orgánica del mundo, donde Gaia es un ser vivo, con un conjunto de seres familiares en lo biológico, y tan extraños en lo social, cultural y antropológico.

Los diferentes movimientos globalizantes en el mundo, desafortunadamente con el montón de guerras generadas (aproximadamente unas casi 15000 documentadas por la historia) en pos de la unidad han cortado la riqueza de la diferenciación cultural. Y ahora, al buen salvaje, se lo considera un palurdo analfabeto, que hace necesario pensar por él, para que se pueda adaptar al medio cosmopolita, que desafortunadamente ahora es lo que se considera progreso. Como la pax romana, uniformidad en medio de tantos muertos, que halló su cénit de destrucción en el siglo XX con las terribles guerras mundiales y luego algo rarísimo en la historia, la guerra fría.

En estos momentos los paradigmas de energía e información se mueven con una estructura de cuatrimotor, como le dice Morin a la conjunción de ciencia, técnica, industria y el interés económico. La globalización debe ser entendida más allá del proceso de unificación de humanidad entendida tan solo en un plano comercial, productivo, que si fuéramos autómatas, sería magnífico, pero siendo seres psicoemocionales, la pertenencia al grupo es más importante que tener cada vez más y más recursos unos grupos limitados, dejando de lado a una gran porción de semejantes. De ahí el valor de organizaciones de trascendencia mundial, como Médicos sin fronteras, Greenpeace, Amnistía internacional.

Y las TIC nos han permitido globalizar al mismo tiempo el malestar y crear una conciencia de grupo más pequeño, más cohesionado. El mensaje de Morin es que la cultura planetaria debe propender por hacer aflorar lo mejor de la hominalidad, para que ese Homo sapiens / demens, sea mejor no solo a nivel individual, sino también grupal.

Educar era planetaria

Sobre libro: Gimnasia cerebral, de Marilyn Vos Savant.

Todo un reto, de re-aprender a leer, de emplear las capacidades de encontrar diferencias y semejanzas, de (un poco de iconoclastia) proponer interactuar con los libros rayándolos, aunque por mi parte prefiero las bandas adhesivas, de volver a leer los libros.

Y una técnica “secreta” para memorizar: repetir, repetir, repetir. Destaca todo lo que se aprende al leer un libro, y recalca una vez más lo que sabemos, que es mejor leer el libro que ver la película, porque un libro cuenta lo mejor que el escritor ha hecho de su esfuerzo para presentar un relato coherente. Escribir horroriza?

Otro tema interesante sobre leer un libro, es la lectura sintópica, que es leer el material teniendo en cuenta lo que han dicho autores previos, con lo cual la aproximación a la verdad de un concepto es mayor. Sugiere empezar con escenarios tan fáciles como redactar postales. La expresión escrita impresiona y es necesaria para el desempeño profesional, como lo han puesto de relieve las tecnologías de estos últimos dos decenios. Pero, el computador no genera las soluciones, es solo una herramienta, que logra lo que queremos que logre.

Me ha gustado mucho el énfasis que hizo en la perspectiva histórica, porque con eso comprendemos mejor la importancia del tiempo y del legado que heredamos. El énfasis geográfico es igualmente importante, porque con eso devenimos más ciudadanos del mundo, en la medida de viajar aprendemos más. Marilyn Vos Savant tiene un CI de 180, de modo que es bastante autorizada para hablar de este tema. La parte de cultura general de la segunda parte rememora cosas de la vida diaria, desde conceptos de economía capitales para el manejo del dinero, pasando por las obras maestras de la pintura en el renacimiento, hasta notación musical.

LIbro 37 de 2018

Sobre libro: El Método: el conocimiento del conocimiento, por Edgar Morin.

El conocimiento del conocimiento es conocer la noosfera, esa esfera donde están todos los productos que ha generado, que genera y que generará la mente humana, que vive en la mente humana a través principalmente de imágenes y conceptos….. y sobre todo, por el lenguaje, un instrumento de la mente que tiene funciones antinómicas u opuestas, porque expresa y condiciona la expresión de ideas….. permite el aprendizaje y también lo limita….. libera y esclaviza al hombre…. al ser antinómico, es complejo, porque las cosas contrarias son complementarias y concurrentes, lo que Morin detnomina como “dialógicas”… 

El lenguaje influencia la sociedad en todos los niveles los altos y los estructurales…… el lenguaje como las ciudades, tiene edificios grandes, casas, zonas nuevas de invasión…. entran continuamente nuevos términos que revelan nuevas ideas y algunas estructuras se derrumban con el paso del tiempo.

El lenguaje de acuerdo a Morin, tiene una función de bucle recursivo, que quiere significar que produce algo que lo genera….. ayuda a producir la cultura, que produce el lenguaje….. o ayuda a producir el hombre que a su vez produce el lenguaje….. tiene manifestación y estrecha relación con el medio sociológico, que hace posible determinada manifestación de la cultura y condiciona a su vez la cosmovisión.

A veces en términos de participación social, es incluyente con la contradicción como en el caso de las teorías… y otras veces es temible porque rechaza la contradicción y en proceso inmune, rechaza aquello que siente que lo amenaza, convirtiéndose entonces en ideología o doctrina…. que deja de lado la racionalidad y se transforma en racionalización. Y por último, configura la realidad a través de pautas o paradigmas.

Libro 27 de 2018

Sobre libro: Zibaldone de pensamientos, de Giacomo Leopardi

Fragmento tomado de
Título original:

Nieves Muñiz: «El ‘Zibaldone’ es una obra de interés universal, que cuanto más tiempo pasa, más moderna parece»

Libro 18 de 2018

“Giacomo Leopardi (Recanati, 1798 – Nápoles, 1837) está considerado el principal poeta del romanticismo italiano y uno de los más relevantes de la literatura universal. Entre su obra destaca el Zibaldone di pensieri, abreviado generalmente como Zibaldone, un diario personal de 4.526 páginas, escrito entre 1817 y 1832, en el que Leopardi recogió sus pensamientos y reflexiones filosóficas. 

En esta entrevista hablamos con la presidenta del congreso, la catedrática de Filología Italiana de la UB Nieves Muñiz. La profesora Muñiz ha centrado sus estudios en los contactos literarios entre Italia y España, y en la literatura italiana moderna y contemporánea, con especial atención a la obra de Giacomo Leopardi. En 2010 fue galardonada con el Premio Giacomo Leopardi, que concede el Centro Nacional de Estudios Leopardianos (CNSL), la distinción internacional más importante que se otorga a los estudiosos de este autor.

¿Cuál es la importancia del Zibaldone en el conjunto de la obra de Leopardi? 

Leopardi es uno de los poetas más conocidos del mundo y, sin embargo, el Zibaldone se descubrió muy tarde; no se publicó hasta 1898, años después de la muerte del autor. Hasta la publicación del Zibaldone, Leopardi era muy reconocido como poeta, pero muy poco como pensador, y de ahí la importancia de esta obra. El Zibaldone nos descubre la complejidad de su pensamiento, nos permite ver cómo nacen sus ideas y cómo se modifican. Por otro lado, también sorprende por la variedad de los temas que trata (filosóficos, lingüísticos, literarios, artísticos, históricos y sociológicos) y por su complejidad. Es una obra original, muy personal y, a la vez, de interés universal, que cuanto más tiempo pasa, más moderna parece. Probablemente hoy estamos más preparados para entender la crítica que se hace a la modernidad. Leopardi se anticipa a muchas percepciones actuales. 

¿Cómo es el Leopardi que descubrimos gracias al Zibaldone? 
Descubrimos a un joven crítico, difícil de clasificar. Se dice que Leopardi era un romántico, pero un romántico crítico. Fue un niño prodigio que publicó descubrimientos filológicos importantes con sólo 16 años. En el Zibaldone, que escribió entre los 19 y los 34  años, descubrimos a un intelectual, que adopta el punto de vista de las dificultades de un joven muy preparado, pero aislado, que no ha sido un joven protegido, sino que todo lo que ha hecho, lo ha hecho solo. Leopardi era un noble, pero tenía ideas muy independientes y había vivido con restricciones económicas al abandonar la casa materna. Si lo tuviéramos que situar políticamente, diríamos que era más bien de izquierdas, pero a la vez muy crítico con la política progresista. Reconocía que la civilización y las democracias modernas habían conseguido atenuar la brutalidad humana, y aun así se daba cuenta de que bajo una apariencia de democracia y libertad había una tiranía disfrazada y una guerra social sorda. 

Al leer el Zibaldone nos iluminamos, puesto que Leopardi demuestra una gran lucidez y una gran capacidad descriptiva y predictiva de hechos que en su tiempo apenas estaban surgiendo y que hoy forman parte de nuestra vida cotidiana. Pienso que ahora Leopardi sería un indignado. Creía que la modernidad se construía sobre unas bases débiles y era consciente de la crisis que se preparaba. Veía que la modernidad se concentraba demasiado en la economía, y que ésta no era capaz de resolver los problemas fundamentales de las personas. Consideraba que el progreso técnico mal dirigido crearía un vacío. Se entiende entonces que fuera muy criticado por los progresistas de su tiempo. “

Comentario: Zibaldone quiere decir en italiano “miscelánea”

Más Platón y menos Prozac

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Detalle del fresco Alegoría de la filosofía, en las Stanze de Rafaello, palacio Vaticano. Platón señala hacia lo alto, mientras Aristóteles a su derecha indica con el gesto de su mano que lo importante es la medida. Foto del autor

Introducción

Este libro ofrece La perspectiva de la filosofía práctica, con lo cual Lou Marinoff logra hacer que se “despierte” ese Homus philosophicus que cada cual lleva dentro.

Resulta que últimamente con las conmociones de todo tipo que nos ocurren, la depresión y la falta de significado son condiciones a la orden del día. Y Hay una solución relativamente rápida para solucionar esto y es la medicalización de la condición. Esto significa que como se está deprimido o ansioso, se toma un medicamento y voilá, se espera que haya una solución como por arte de magia. Empero, la realidad es otra. Una cosa es lo que hay y otra lo que queremos ver y en ese contexto, muchas veces los antidepresivos son unos lentes para ver la realidad que no solucionan el problema y nos quedamos como al principio, con la misma sensación de crisis, y sin saber que hacer. La psiquiatría ha creado una plétora de nuevos diagnósticos, como el trastorno de tamborileo de dedos, o el halarse los cabellos (la llamada tricotilomanía) que tras el nombre rimbombante, oculta ansiedad, que a su vez es estar con la atención enfocada en el futuro, en lugar de estar enfocado en el irrepetible PRESENTE.

El rol de la filosofía

Quien esto escribe es médico y ha tenido la oportunidad de ventilar temas de neurociencias en un material compilado relativo a cerebro, mente y conciencia. No obstante la promesa de conocimiento de la ciencia pura y dura, medible, inobjetable e incontrovertible, está el tema gris y borroso de la conciencia, la conciencia reflexiva o de la conciencia como campo, de modo que la ciencia con su objeto formal, se encuentra con escenarios hipotéticos que plantean más preguntas que respuestas ante el cómo del funcionamiento.

Y resulta que ver el mundo con la óptica de las mentes de otros tiempos que reflexionaron sobre preguntas de interés perenne, ayuda. Esas mentes son gentes de sentido práctico, gentes expertas en hacerse preguntas, en ver que era lo que más convenía a la luz de la equidad y el dar a cada cual según sus méritos, de vernos como seres falibles que además de ser orgullosos de su razón como instrumento también deben ser temerosos de usar un instrumento que tiene limitaciones. Es decir, diferentes tipos de pensamiento para ver el mundo, las relaciones de los hombres, la búsqueda de significado y propósito. Y en este sentido, el counseling filosófico, tiene algo que decir para ayudar a ayudarnos en la búsqueda de respuestas.

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Detalle de fresco La alegoría de la filosofía, por Rafael Sanzio de Urbino, Stanze de Rafaello, palacio Vaticano. Foto del autor.

La casuística

Los diferentes escenarios de consultantes en quienes se aplican diferentes formas y escuelas de pensamiento, demuestran que con un buen enfoque, se logra esa función mayéutica de lograr dar a luz la propia verdad, aunque esto puede sonar extraño, más bien, el significado y/o el propósito que subyace detrás de cada única experiencia personal e irrepetible. De alguna forma, esto me hace pensar en una escena de la película de Terry Gillian llamada Las aventuras del Barón de Munchausen, cuando el mismo jalándose de su casaca es capaz de sacarse del mar, y además junto con su cabalgadura! Pensamos que ante los problemas podemos ser como el barón de Munchausen y sacarnos a nosotros mismos del atolladero, cuando en la vida real, se requiere una ayuda externa.

Esta casuística es igualmente un ejemplo de lo que se puede hacer con un estilo de coaching que tiene preparación dada por las mentes más brillantes de todas las épocas, de forma que para algunos casos ayuda el Qóelet o libro del Eclesiastés, en otros la teoría de Juegos de John Von Neumann, en otros, el enfoque existencialista, en otros, el autoritarismo de Hobbes, o el estoicismo de Epícteto, resaltando el valor irrobable de la virtud, o quien lo diría, El libro de las mutaciones o I Ching, de tan frecuente consulta por Marinoff.

La capacidad de interpretación al alcance de todos.

En las sesiones de planteamiento de preguntas en los cafés filosóficos, hay un listado de preguntas que curiosamente siguen vigentes y por eso se les llama perennes, han acompañado la humanidad desde el origen de los tiempos: preguntas del tipo para qué la vida, por qué vale la pena vivir, qué es la belleza, qué es el bien?

Y una cosa que me ha llamado la atención, es que ver las cosas sin conceptos preconcebidos tomados de otros autores, puede ser más útil para llegar a una conclusión propia, para evitar ser lo que Marinoff llama un títere filosófico, que cita de otros, aunque sin contexto… Y aquí, una escena de una historia Zen, el hombre que llega con su jarra llena y la sigue llenando y rebosada desperdicia lo que le vierten; quizá el mensaje para tomar lo bueno de esta admonición, es que para llegar a una respuesta, para ayudar a que la filosofía sea práctica y se salga del marco de la filosofía analítica que es el estereotipo que hay en el ciudadano de la calle, es en últimas, mejor estar con la “jarra vacía”.

Significado y propósito

Una frase del autor, que el hombre sabio piensa que lo inevitable es evitable, el hombre común ha decidido que lo inevitable es inevitable…. Y esto trae a colación a Maturana Romesín, (no mencionado en el libro) pero relacionado con este tema en el sentido que todo saber es un saber hacer.

Y aquí hay un interesantísimo ejemplo de significado y propósito, a propósito del menú en el restaurante.

  • Hay gente que por ejemplo no sabe leer, pero sabe que está en el sitio indicado. Tienen propósito pero no significado.
  • Hay gente que en un hipotético ejemplo, se come las imágenes de la comida, porque han entendido lo que allí hay y no más. Tienen el significado pero no el propósito.
  • Y están los que entienden lo que expresa el menú, y piden lo que quieren comer. Tienen significado y propósito.

Y una cosa que mutatis mutandis nos pasa a los humanos, es que solemos cambiar de propósitos y esto genera crisis. Y tener significados en función de un solo propósito, también es limitante, como cuando una reina del colegio se dedica a vivir de su gloria pasada; lo cual lleva al valor del tiempo presente, profundamente atesorado y mejor conocido cuando paradójicamente se aproximan los finales, ya sea porque hubo una experiencia al borde de la muerte, o porque la ancianidad nos muestra la vía recta donde al final observan expectantes las tres parcas que manejaban el ciclo vital en la mitología griega: Cloto, Atropo y Láquesis.

No es posible medir las capacidades de un humano, excepto por lo que hace, un punto de vista manejado por el coaching: si se ha asimilado el cambio, se expresa en la conducta.

Alfred Khorzybski es traído a colación igualmente, con el mapa que no es el territorio. Y su utilidad está dada en la medida que se quiera viajar…..

La muerte

Somos seres para la muerte, animales que se han vuelto conscientes del tiempo, cada vida es irrepetible, de modo que el existencialismo así como el Zen, destacan y resaltan la sabiduría del tiempo presente. Es lo que tenemos aquí y ahora. Y el Baghavad Gita, en un tono un poco despectivo, dice que no hay que preocuparse (excesivamente) por lo inevitable. La vida es vida muriendo, empieza por un lento e imperceptible proceso de envejecimiento bioquímico que luego alcanza los huesos y la piel, viéndolo poéticamente… y la muerte es vida amaneciendo, también viéndolo poéticamente.

Como comenté en un material sobre la Antropología de la muerte, por Louis Vincent Thomas, la muerte en occidente nos atemoriza, la trivializamos en el cine y en los videojuegos, el juego perverso de la guerra se procura excluir de los medios de comunicación. Y al final llega, tan callando, como en las coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre, borbotando por sitios que son inevitables, como lo son los hospitales y los cementerios.

Deberíamos visitar  más a menudo los cementerios, para pensar que la gente que está ahí, fue llorada por otros que ya tampoco están, de modo que ante lo inevitable de la muerte y el nacimiento, poco preocuparse, cerrando el círculo de lo que dice el Baghavad Gita…..

Conclusión

Este es un libro para leer y releer con bastante calma. En alguno de los fragmentos que hay allí, está de la misma forma de un vademécum, un remedio para una situación que uno no se imagina. Si ya tiene la facilidad de la introspección, seguramente verse a sí mismo como un objeto externo, como el objeto de su reflexión con sus emociones, al estilo de Michel de Montaigne, otro de los autores tras bambalinas en el material (obviamente Marinoff no puede hablar de todo), le ayudará a clarificar esas lagunas que todo humano suele tener.

Libro 20 de 2017

Sobre libro: Ciencia y religión, de Ken Wilber

Ciencia y religión: dos temas aparentemente inmiscibles, sobre los que Ken Wilber hace una magistral aproximación para indicar que tienen un terreno común que se llama Pluralismo epistemológico.

Diferentes enfoques ahora miran la conciencia: Neoastrología, ecofeminismo, ecología profunda, conciencia cuántica, estados alterados de conciencia, análisis de información, filosofía de procesos,  salud holística, psiquiatría cuántica, channelling, neopaganismo, wicca, conciencia tribal, quiromancia, incluso internet.

A continuación, se muestran varios mapas mentales, para describir mejor este interesante tema.

Campos tradicionales aceptados por la ciencia y la religión, antes de la modernidad.

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Esta es una correlación ancilar entre lo que menciona el autor a lo largo de la obra, entre diferentes campos, valores, ciencias que las estudian.

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La Gran Cadena del Ser

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Comentarios:

  • Una de las críticas al modernismo, es el hecho de haber excluído el Gran Nido del Ser.
  • Los ojos de la sabiduría, fueron propuestos por San Buenaventura (Giovanny da Fidanza) como una profunda aproximación a como es el conocimiento humano, de acuerdo a la Gran Cadena del Ser.
  • El ojo de la carne es categoría inferior, el ojo de la mente es categoría intermedia, el ojo de la contemplación es la categoría superior.
  • Lo que el ojo de la carne no lo ve, no lo ve, es un error categorial decir que lo que el ojo de la carne no ve, no existe. Solamente puede decir que no lo ve.
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A más diferenciación, se necesita más integración. Las diferentes ciencias que procuran la integración, tienen la limitante categorial de trabajar solo con datos de magnitud.

Uno de los problemas de las ciencias en la edad moderna, es que han logrado mayor conocimiento objetivo de escalas de magnitud en lo micro y en lo macro, y la integración que se propone entre ellas sigue excluyendo lo valórico y lo cualitativo.

Esta exclusión de lo valórico y lo cualitativo es lo que Weber llama el desencanto de lo modernidad; sustitución de valores y cualidades por magnitudes e información.

Método científico

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Cuando no hay datos y solamente pauta prescriptiva, esto es la metafísica, y es algo de lo cual  las ciencias duras acusan a las ciencias del misticismo, solo por desconocimiento de los métodos de Yoga que ya están validados en escuelas orientales, como el budismo mahayana, el yoga samadhi.

Una de las soluciones para la aproximación entre ciencia y religión, es dejar al lado la “mitopoyesis” –propone Wilber- y centrarse en lograr estados transrracionales, como los estados alterados de conciencia, que se consiguen después de una prolongada disciplina. Con esto, el misticismo tiene los tres pasos del método científico de occidente: aplica un modelo, consigue un resultado; y no es refutable porque no se raciona el estado de conciencia, sino que se conoce!

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La solución igualmente para reunir la ciencia y la religión, o mejor, el misticismo, es evitar el regreso a lo prerracional, y buscar trascender lo racional, llegando a lo transrracional.

La solución a las crisis de este mundo presente están en trascender a la razón, no buscar regresos a paraísos perdidos.  La crítica que Wilber hace al romanticismo fue la de hacer  una regresión a una época donde se exaltaba la sensación, como cuando la rosa se veía en mucho mayor detalle, como aumentada por un microscopio, en la magistral descripción de Jostein Gaarder…… y en aquella época había también esclavitud, abuso patriarcal, restricción de pensamiento, muchas cosas que tanto amamos de nuestra democracia liberal….

La solución está en empezar a espiritualizar todo nuestro entorno, llenarlo de misticismo, trascender la razón, encontrar que Somos Uno, un tema aparte que no es tratado en este libro pero está relacionado es el de la CONCIENCIA COMO CAMPO, que tiene características de sensación de unidad, de trascendencia, de mostrar que genera una sabiduría especial que se traduce igualmente en una conducta especial.

Un tema relacionado: El cerebro invisible, del médico especialista colombiano Carlos Luis Delgado García.

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Resumen de libro: El Método, la naturaleza de la naturaleza, de Edgar Morin.

Introducción

Edgar Morin o Edgar Nahum, tuvo unos referentes interesantes en cuanto a la autocrítica de Stewart y la nueva mayeútica, con lo cual logra una forma de pensar fantástica, que plasma en estos tres tomos, del cual este titulado El método, la naturaleza de la naturaleza es el primero. Una obra maestra de interpretación de la realidad, por este gran filósofo y padre del pensamiento complejo. Una obra que liga orgánicamente todo el pensamiento humano, de filosofía, ciencia, arte, matemática, física, lógica, biología, cibernética, genética, antropología, ecología, sociología.

En el gran reino de la naturaleza, la razón y la ciencia han develado varios órdenes de magnitud con lo cual el humano se ubica como un fiel de balanza entre ambos reinos, que se comportan como fractales, compuestos por totalidades partes u holones, ese querido concepto de Ken Wilber, que muestra que hay mundos dentro de mundos, universos dentro de universos. 

En reinos disimilares

Y resulta que al ir a los entornos medidos en parsecs o los de partículas subatómicas hay un fenómeno sobre el que Morin llama la atención y es el de complejidad.  Uno de los paradigmas que hay que reconsiderar en la ciencia, es que en la medida de buscar lo más elemental, no se va a encontrar algo más sencillo, porque igualmente hay complejidad inherente a este nivel. La complejidad es el hecho que hay muchas interacciones y sobre todo, hay tres características principales que Morin propone como capitales para la complejidad: la complementariedad, la concurrencia y el antagonismo. En un átomo, las energías que aportan las partículas subatómicas para constituir sistemas emergentes como electrones, neutrones, protones. Unos y otros son complementarios, están  “obligados” a viajar en unas trayectorias definidas y a  convivir con un opuesto.  La materia es energía condensada, eso fue la genial develación de Einstein y depende de bucles, esos bucles o asas cibernéticos que fueron el legado intromisorio del paradigma de información que marcó el siglo XX. 

La información

Morin critica la información en el sentido de Claude Shannon, de Norbert Wiener, porque sobresimplifica un universo complejo, llenándolo de una pobre racionalidad. Y este enfoque de información se basa en una interpretación errónea del ADN, de los genes. Que el ADN NO es información, funciona como un alfabeto donde las sílabas no tienen sentido, de igual forma las 4 bases tampoco. Y de forma semejante al alfabeto, solo las combinaciones sí transmiten información. 

Hablo de este enfoque de la información de Shannon, porque alguna vez leí sobre su interesante análisis de como se transmite información por una red, que al tener varias pequeñas estaciones, logra evitar algo que se llama diseconomía de escala y tiene sentido en el cerebro, porque al evitar conectar todas las neuronas entre sí, evita que el cerebro ocupe un enorme espacio.  Esto es una de las razones físicas explicadas por la teoría de la información, de porqué el cerebro tiene núcleos como acúmulos neuronales, para evitar diseconomía de escala.

Pero me estoy desviando del tema de Morin, y es que de acuerdo al enfoque de la complejidad, la información depende del “ruido”, todo aquello que no lleva novedad, que es entropía, desorden. Explica Morin en un estilo que podría calificarse de dialéctico, que algo ocurre porque coexiste con su contrario, así como no hay luz sin oscuridad, calor sin frío, amor sin temor. El ruido empieza a interactuar, genera información y luego organización. La organización es un concepto querido al enfoque de complejidad moriniana, porque el la asemeja a neguentropía, es decir, capacidad de generar orden, organización, eliminar el desorden. Y logrando vencer la limitación del lenguaje, muchos de los conceptos se explican en función de asas o bucles que se devuelven del final hasta el principio. Lo cual entre otras cosas, hace que nos aproximemos al concepto que una organización produce “desorden organizado”. En este tipo de descripciones en las cuales de paso hay mucho vocabulario nuevo, a veces hay confusiones en los vericuetos mentales de nuestra comprensión.

En todo caso, un  ejemplo para aproximarse a la comprensión de la complejidad es que por ejemplo, para comprender calor, hay que sentir calor, hay que sentir frío y aceptar que ambos conceptos caben en un marco mayor de trascendencia que los abarca a ambos y hace posible la existencia de opuestos, llegamos -voilá- a la temperatura.

Es decir, un fenómeno suele ser complementario, concurrente y antagonista al mismo tiempo. Y este es curiosamente, el símbolo del Ying y el Yang.

 Los bucles de retroalimentación

Este es uno de los fenómenos capitales a la complejidad.  A la autopoyesis, a la capacidad de exhibir propósito, y en un momento dado, llegar hasta la conciencia. Los bucles o asas de retroalimentación permiten equilibrio en un medio cambiante, permiten homeóstasis estacionaria (por ejemplo, tener temperatura estable en los animales homeotermos a pesar de los cambios externos de temperatura). Y entre más bucles haya, más complejidad. Y entre menos bucles haya, la complejidad se ve atacada y puede finalmente acabar con el sistema o máquina donde ocurre.

Qué es la endocrinología y el metabolismo, sino el estudio de muchas asas de retroalimentación hormonal sobre el equilibrio general del organismo para mantener un medio interno estable que permita la función geno-feno-bio-eco-antropo-social de un humano?

Y los bucles permiten la conexión de muchos mundos de diferentes órdenes de magnitud. Imperceptiblemente se pasa de los genes y el ADN al fenotipo del organismo, que trasciende hasta llegar a los sistemas modeladores de la propia mente, que son los de la cultura.

Si se pierden los bucles, ocurre homeorrexis, se pierde el equilibirio.  En un organismo, en una sociedad, en una célula, la homeorrexis son malas noticias, es el principio del fin. Se pierden relaciones entre bucles, se pierde diversidad, se pierde capacidad adaptativa y entre menos de esta capacidad, más fácil perder los límites con el medio ambiente que rodea. Es decir, la muerte, la apoptosis celular, el fallo orgánico, la muerte del ser, la agonía y muerte de conglomerados sociales.

El misterio

Como no podemos entender todo, porque nuestro propio proceso de aproximación a conocer algo no es complejo porque no mira interacciones y relaciones con el medio ambiente en aras del paradigma de objetividad, entonces tenemos un saber sesgado con unos paradigmas insanos: los de información y energía.

La información sirve para manipular, la manipulación está vinculada a la información, de modo que un conglomerado social se comporta de acuerdo a este paradigma, donde el estamento político posee información y es poseído por la información.

De modo que ante estos paradigmas, el misterio rescata la belleza de lo natural del racionalismo que convierte a lo ideal en idea. Por eso, ante la complejidad de algo que no es asible con la razón, existe el asombro y la poesía que muestra la cordura de lo que consideramos insania. El homo no es solamente sapiens, también es demens y cuando hay mucha cordura, esto es locura, siendo lo opuesto como dijera el Quijote, mejor morir cuerdo y vivir loco.

Conclusiones

El enfoque de pensamiento complejo no es fácil porque nos saca de nuestra tradicional cosmovisión disyuntiva de las cosas. El mundo es esto, o es esto, solemos pensar, alguien es esto o es esto y así ad infinitum.  Y nos saca de nuestra tradicional cosmovisión porque el mundo es esto y esto y esto. Es frío y caliente, expresa amor y temor, conjuga lo mejor y lo peor, muestra cotas impensables de codicia y beatitud filantrópica, egoísmo y violencia, amor y generosidad. El pensamiento complejo implica aceptar que la información existe porque existe el ruido, que el orden genera desorden, que una proposición puede ser cierta y falsa al mismo tiempo. Alfa y omega existen al mismo tiempo.

Referencia:

Edgar Morín. El método. La naturaleza de la naturaleza tomo I. Editorial Cátedra.

https://ciroespinoza.files.wordpress.com/2011/11/el-metodo-1-la-naturaleza-de-la-naturaleza.pdf

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El centro cerebral del placer

Contenido traducido, tomado de blog http://alfre.dk/the-pleasure-center/

En 1954, dos jóvenes neuropsicólogos cometieron un error al implantar un electrodo en el cerebro de una rata, un error que involuntariamente llevó a un descubrimiento importante.

Uno de los dos era Peter Milner, un estudiante de doctorado de la Universidad McGill. En ese momento, él estaba poniendo a prueba la teoría de que las ratas podrían ser motivadas mediante la estimulación de la formación reticular, una zona anatómica especial en el tronco cerebral.

Sus ratas corrían a través de un laberinto en T. Cada vez que la rata eligió uno de los dos caminos a tomar, un choque sería enviado a una zona especializada llamada “formación reticular”. Era la esperanza de Milner que las ratas podrían asociar su elección con el estímulo supuestamente gratificante, de modo que seguirían eligiendo el mismo camino en futuras aproximaciones. En cualquier caso, Milner no tuvo mucho éxito en su experimento. En lugar de girar hacia el camino por el que recibieron la estimulación, las ratas por unanimidad  evitaron ese lado. Evidentemente, la estimulación evocó un sentimiento negativo en lugar de excitación, como Milner había esperado.

Fue en ese momento que a Milner fue presentado James Olds, un joven psicólogo social de la Universidad de Harvard con un interés en el estudio del cerebro; que estaba buscando a alguien como Milner para que le ayudara a empezar en su trabajo de campo.

Pero el trasfondo de psicología social de Olds fue retirado bastante lejos de la psicología fisiológica del laboratorio de Milner, y Milner se mostró escéptico de que este nuevo recluta pudiera ser de alguna utilidad. Sin embargo, le dio una oportunidad.

Olds resultó ser un alumno brillante: rápidamente, a una semana de serle dado un atlas y libro de anatomía cerebral de la rata, su conocimiento del cerebro de rata destronó al del propio Milner. Pronto, se le dió la tarea de implantar los electrodos en los cerebros de las ratas, siguiendo las instrucciones del Milner.

Este método de implantar el electrodo, sin embargo, era un procedimiento delicado que requería manos firmes y paciencia. Aunque produjo resultados razonablemente consistentes, fue un proceso largo y con mucho margen de error.

Después de practicar con unos electrodos, Olds era lo suficientemente competente para realizar la operación de forma independiente. Pero en esta independencia, hizo algunos ajustes al procedimiento: utilizó alambre de calibre más pesado, y no esperó tanto tiempo para que el adhesivo del electrodo se secara por completo antes de doblar los cables en la orientación deseada. Estos podrían haber parecido ajustes inofensivos en el momento, pero los pequeños cambios en los procedimientos delicados no siempre son tan inocentes.

Una rata Curiosa

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Crédito de imagen: tomada de blog 

https://trojantopher.wordpress.com/tag/peter-milner/

Fue con una de las ratas de Olds que algo muy peculiar pasó. Cuando se estimuló, esta rata se detuvo, empezó a oler y buscar mientras se movía. Tan pronto como el estímulo fue cortado, volvió a su comportamiento normal. Esto estaba en marcado contraste con todas las ratas anteriores que probaron-que podían controlar su movimiento, dando una corta ráfaga de estimulación cada vez que iban en una dirección determinada. En momentos en que Milner se estaba desalentando por su falta de resultados, esta rata obediente reavivó su esperanza.

El intento de descubrir lo que hizo la rata se comportara de esta manera, hizo que Milner y Olds diseñaran un nuevo experimento. En lugar de controlar el estímulo ellos mismos, los dos científicos idearon un método para permitir a la rata activar el estímulo por su propia cuenta. Si la rata administraba el estímulo por sí sola cuando no estaba bajo influencia externa, concluirían que la rata buscaba deliberadamente la estimulación cerebral; esto implicaría que el estímulo era intrínsecamente excitante o gratificante para la rata.

Y de hecho lo fue. Incluso cuando la palanca para activar el estímulo se posicionó con torpeza de tal manera que la rata tenía problemas para manipularlo, la rata fue persistente. Este fue un fenómeno sorprendente que condujo a importantes preguntas: ¿Estuvo la rata completamente subordinada a este estímulo? ¿Podría su comportamiento ser completamente controlado simplemente mediante la estimulación de un área particular de su cerebro?

Único en su clase

Al tratar de responder a estas preguntas, los científicos llegaron a un punto ciego: no podían replicar el comportamiento en otras ratas. Sólo tenían una rata que se comportó de esta manera, y Olds estaba naturalmente preocupado de que esto fuera un fenómeno de una sola vez que nunca presenciaría de nuevo. (Debido a esta preocupación, tomó un video del evento, aunque el video se ha perdido para la historia.)

Después de muchos intentos fallidos más, Milner comenzó a sospechar que tal vez el electrodo no estaba en su posición deseada; tal vez se implantó de forma incorrecta o se había desplazado en algún momento. Pero no había manera de Olds estuviera dispuesto a sacrificar su única “buena” rata para determinar la ubicación del electrodo.

Por suerte, había otros medios de la época, y otro de los científicos en el laboratorio tuvo la brillante idea de tomar una radiografía. Lo que encontraron fue que el electrodo de hecho había sido desplazado varios milímetros de distancia de la formación reticular, y estaba en contacto con el hipotálamo. Puede haber sido el uso de Olds de mayor calibre que requería más presión para doblar, o tal vez fue la forma en que Olds había doblado los cables antes del secado del adhesivo del electrodo. De cualquier manera, estaba claro que el electrodo no estaba donde ellos esperaban, y su nuevo puesto en contacto con el hipotálamo causó algún tipo de sensación altamente excitante en la rata.

El placer y la recompensa

Para los próximos años, en otros experimentos, Olds se dispuso a localizar las áreas cerebrales precisas responsables de la inducción de esta extraña sensación en las ratas. A pesar de que llamó a estas áreas “centros de placer,” no sabemos lo que las ratas en verdad sienten cuando son estimuladas, o si su sentimiento es del todo análogo a nuestro concepto de “placer” (aunque sin duda es un concepto atractivo). Tomando esto en consideración, los científicos de hoy en día prefieren hablar de “centros de recompensa” en vez de “centros de placer”.

Se estableció un experimento, similar a la anterior en el que las ratas fueron capaces de autoadministrarse un choque a una parte de su cerebro, empujando una palanca. Dependiendo de donde se dejó la punta del electrodo, las ratas mostraron una amplia gama de respuestas. Olds encontró algunas áreas (áreas pequeñas en el cerebro medio y las secciones adyacentes del tálamo y el hipotálamo) que al ser estimuladas, producían una respuesta de evitación en las ratas. Otras áreas (como la posterior y hipotálamo anterior) en contraste, produjeron la sensación excitante.

En algunos casos, la sensación era evidentemente muy intensa, algunas ratas presionarían la palanca tanto como !!! 7.000 veces por hora !!!  hasta el colapso por agotamiento.

Esta tendencia a la auto-estimulación fue incluso mayor que la del hambre. En un experimento posterior, Olds encontró que las ratas serían capaces de atravesar un suelo altamente electrificado para recibir la estimulación de un suelo que incluso las ratas en ayunas durante 24 horas no fueron capaces de atravesar por la comida.

Las ratas, evidentemente, pudieron ser controladas en su totalidad a través de señales eléctricas enviadas directamente al cerebro. Esto hace que nos preguntemos: ¿Qué pasa con los humanos?

Placer Humano

¿Tienen también los seres humanos “centros de recompensa” en el cerebro?

Sí los tenemos. Pero, tal vez, afortunadamente, la estimulación a nuestros centros de recompensa no conduce necesariamente a un frenesí similar al de las ratas.

En un experimento muy controvertido por Robert Heath en la década de 1950, los pacientes con tendencias violentas tuvieron electrodos implantados en sus cerebros con la esperanza de que la estimulación sería calmarlos. Los pacientes reportaron sentimientos de euforia leves o agradables en respuesta al estímulo, pero nada cerca de la intensa sensación de que condujo a las ratas a comportamientos extremos y de agotamiento. Estos experimentos no estaban buscando específicamente para áreas de estimulación cerebral placentera, sin embargo, lo que puede ser el caso que la orientación otras áreas o combinaciones de áreas daría lugar a una sensación más intensa.

De cualquier manera, incluso sin estimulación neural directa, los hallazgos de Heath sugieren que el humano puede ser propenso a un comportamiento análogo al de la rata, empujando continuamente una palanca para obtener más auto-estimulación: algunos científicos creen que las adicciones   (como ocurre con alcohol o con abuso de drogas) son el resultado de un síndrome de deficiencia de recompensa, en la que una deficiencia en los centros de recompensa del cerebro resulta en un deseo constante de alivio, que toma la forma de abuso de sustancias.

El concepto de centro de recompensa tiene implicaciones interesantes para la investigación y la tecnología del futuro. En un caso extremo, algunos creen que la estimulación directa de estas áreas, será clave para eliminar las emociones negativas por completo del mundo (ya sea o no que sea un estado deseable, es tema de debate). Los partidarios de este escenario futuro les gusta señalar que, en una reunión de la Sociedad para la Neurociencia en 2005, el Dalai Lama mencionó:

                Si fuera posible liberarse de las emociones negativas por una implementación libre de riesgo de un electrodo, sin menoscabar la inteligencia y la mente crítica, yo sería el primer paciente.

Incluso si esto no resulta posible, esto ilustra el enorme potencial que yace en el futuro la investigación del cerebro; todavía hay mucho que aprender y descubrir.

Cabe esperar que en nuestra búsqueda para aprovechar la búsqueda del placer, las tendencias no terminen como la rata: en un ciclo continuo de auto-estimulación, adicción, y el eventual agotamiento.

Referencias (tomadas del post original)

“A World Without Suffering?” Accessed April 8, 2013.http://ieet.org/index.php/IEET/more/dvorsky20090502.

Baumeister, Alan. “The Tulane Electrical Brain Stimulation Program A Historical Case Study in Medical Ethics.” Journal of the History of the Neurosciences 9, no. 3 (2000): 262–278. doi:10.1076/jhin.9.3.262.1787.

Blum, Kenneth, John G. Cull, Eric R. Braverman, and David E. Comings. “Reward Deficiency Syndrome.” American Scientist 84, no. 2 (March 1, 1996): 132–145. doi:10.2307/29775633.

“James Olds, May 30, 1922—August 21, 1976 | By Richard F. Thompson | Biographical Memoirs.” Accessed April 8, 2013. http://www.nap.edu/readingroom.php?book=biomems&page=jolds.html.

Milner, Peter M. “The Discovery of Self-stimulation and Other Stories.” Neuroscience & Biobehavioral Reviews 13, no. 2–3 (Summer 1989): 61–67. doi:10.1016/S0149-7634(89)80013-2.

Motivation: Self-Stimulation in Rats, 2010. http://www.youtube.com/watch?v=aNXhyPj-RsM&feature=youtube_gdata_player.

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Olds, James, and Peter Milner. “Positive Reinforcement Produced by Electrical Stimulation of Septal Area and Other Regions of Rat Brain.” J Comp Physiol Psychol 47, no. 6 (1954): 419–427.