Conocimiento

Más Platón y menos Prozac

Introducción

Este libro ofrece La perspectiva de la filosofía práctica, con lo cual Lou Marinoff logra hacer que se “despierte” ese Homus philosophicus que cada cual lleva dentro.

Resulta que últimamente con las conmociones de todo tipo que nos ocurren, la depresión y la falta de significado son condiciones a la orden del día. Y Hay una solución relativamente rápida para solucionar esto y es la medicalización de la condición. Esto significa que como se está deprimido o ansioso, se toma un medicamento y voilá, se espera que haya una solución como por arte de magia. Empero, la realidad es otra. Una cosa es lo que hay y otra lo que queremos ver y en ese contexto, muchas veces los antidepresivos son unos lentes para ver la realidad que no solucionan el problema y nos quedamos como al principio, con la misma sensación de crisis, y sin saber que hacer. La psiquiatría ha creado una plétora de nuevos diagnósticos, como el trastorno de tamborileo de dedos, o el halarse los cabellos (la llamada tricotilomanía) que tras el nombre rimbombante, oculta ansiedad, que a su vez es estar con la atención enfocada en el futuro, en lugar de estar enfocado en el irrepetible PRESENTE.

El rol de la filosofía

Quien esto escribe es médico y ha tenido la oportunidad de ventilar temas de neurociencias en un material compilado relativo a cerebro, mente y conciencia. No obstante la promesa de conocimiento de la ciencia pura y dura, medible, inobjetable e incontrovertible, está el tema gris y borroso de la conciencia, la conciencia reflexiva o de la conciencia como campo, de modo que la ciencia con su objeto formal, se encuentra con escenarios hipotéticos que plantean más preguntas que respuestas ante el cómo del funcionamiento.

Y resulta que ver el mundo con la óptica de las mentes de otros tiempos que reflexionaron sobre preguntas de interés perenne, ayuda. Esas mentes son gentes de sentido práctico, gentes expertas en hacerse preguntas, en ver que era lo que más convenía a la luz de la equidad y el dar a cada cual según sus méritos, de vernos como seres falibles que además de ser orgullosos de su razón como instrumento también deben ser temerosos de usar un instrumento que tiene limitaciones. Es decir, diferentes tipos de pensamiento para ver el mundo, las relaciones de los hombres, la búsqueda de significado y propósito. Y en este sentido, el counseling filosófico, tiene algo que decir para ayudar a ayudarnos en la búsqueda de respuestas.

La casuística

Los diferentes escenarios de consultantes en quienes se aplican diferentes formas y escuelas de pensamiento, demuestran que con un buen enfoque, se logra esa función mayéutica de lograr dar a luz la propia verdad, aunque esto puede sonar extraño, más bien, el significado y/o el propósito que subyace detrás de cada única experiencia personal e irrepetible. De alguna forma, esto me hace pensar en una escena de la película de Terry Gillian llamada Las aventuras del Barón de Munchausen, cuando el mismo jalándose de su casaca es capaz de sacarse del mar, y además junto con su cabalgadura! Pensamos que ante los problemas podemos ser como el barón de Munchausen y sacarnos a nosotros mismos del atolladero, cuando en la vida real, se requiere una ayuda externa.

Esta casuística es igualmente un ejemplo de lo que se puede hacer con un estilo de coaching que tiene preparación dada por las mentes más brillantes de todas las épocas, de forma que para algunos casos ayuda el Qóelet, en otros la teoría de Juegos de John Von Neumann, en otros, el enfoque existencialista, en otros, el autoritarismo de Hobbes, o el estoicismo de Epícteto, resaltando el valor irrobable de la virtud, o quien lo diría, El libro de las mutaciones o I Ching, de tan frecuente consulta por Marinoff.

La capacidad de interpretación al alcance de todos.

En las sesiones de planteamiento de preguntas en los cafés filosóficos, hay un listado de preguntas que curiosamente siguen vigentes y por eso se les llama perennes, han acompañado la humanidad desde el origen de los tiempos: preguntas del tipo para qué la vida, por qué vale la pena vivir, qué es la belleza, qué es el bien….

Y una cosa que me ha llamado la atención, es que ver las cosas sin conceptos preconcebidos tomados de otros autores, puede ser más útil para llegar a una conclusión propia, para evitar ser lo que Marinoff llama un títere filosófico, que cita de otros, aunque sin contexto… Y aquí, una escena de una historia Zen, el hombre que llega con su jarra llena y la sigue llenando y rebosada desperdicia lo que le vierten; quizá el mensaje para tomar lo bueno de esta admonición, es que para llegar a una respuesta, para ayudar a que la filosofía sea práctica y se salga del marco de la filosofía analítica que es el estereotipo que hay en el ciudadano de la calle, es en últimas, mejor estar con la “jarra vacía”.

Significado y propósito

Una frase del autor, que el hombre sabio piensa que lo inevitable es evitable, el hombre común ha decidido que lo inevitable es inevitable…. Y esto trae a colación a Maturana Romesín, (no mencionado en el libro) pero relacionado con este tema en el sentido que todo saber es un saber hacer.

Y aquí hay un interesantísimo ejemplo de significado y propósito, a propósito del menú en el restaurante.

  • Hay gente que por ejemplo no sabe leer, pero sabe que está en el sitio indicado. Tienen propósito pero no significado.
  • Hay gente que en un hipotético ejemplo, se come las imágenes de la comida, porque han entendido lo que allí hay y no más. Tienen el significado pero no el propósito.
  • Y están los que entienden lo que expresa el menú, y piden lo que quieren comer. Tienen significado y propósito.

Y una cosa que mutatis mutandis nos pasa a los humanos, es que solemos cambiar de propósitos y esto genera crisis. Y tener significados en función de un solo propósito, también es limitante, como cuando una reina del colegio se dedica a vivir de su gloria pasada; lo cual lleva al valor del tiempo presente, profundamente atesorado y mejor conocido cuando paradójicamente se aproximan los finales, ya sea porque hubo una experiencia al borde de la muerte, o porque la ancianidad nos muestra la vía recta donde al final observan expectantes Cloto, Atropo y Láquesis.

No es posible medir las capacidades de un humano, excepto por lo que hace, un punto de vista manejado por el coaching: si se ha asimilado el cambio, se expresa en la conducta.

Alfred Khorzybski es traído a colación igualmente, con el mapa que no es el territorio. Y su utilidad está dada en la medida que se quiera viajar…..

La muerte

Somos seres para la muerte, animales que se han vuelto conscientes del tiempo, cada vida es irrepetible, de modo que el existencialismo así como el Zen, destacan y resaltan la sabiduría del tiempo presente. Es lo que tenemos aquí y ahora. Y el Baghavad Gita, en un tono un poco despectivo, dice que no hay que preocuparse (excesivamente) por lo inevitable. La vida es vida muriendo, empieza por un lento e imperceptible proceso de envejecimiento bioquímico que luego alcanza los huesos y la piel, viéndolo poéticamente… y la muerte es vida amaneciendo, también viéndolo poéticamente.

Como comenté en un material sobre la Antropología de la muerte, por Louis Vincent Thomas, la muerte en occidente nos atemoriza, la trivializamos en el cine y en los videojuegos, el juego perverso de la guerra se procura excluir de los medios de comunicación. Y al final llega, tan callando, como en las coplas de Manrique a la muerte de su padre, borbotando por sitios que son inevitables, como lo son los hospitales y los cementerios.

Deberíamos visitar  más a menudo los cementerios, para pensar que la gente que está ahí, fue llorada por otros que ya tampoco están, de modo que ante lo inevitable de la muerte y el nacimiento, poco preocuparse, cerrando el círculo de lo que dice el Baghavad Gita…..

Conclusión

Este es un libro para leer y releer con bastante calma. En alguno de los fragmentos que hay allí, está de la misma forma de un vademécum, un remedio para una situación que uno no se imagina. Si ya tiene la facilidad de la introspección, seguramente verse a sí mismo como un objeto externo, como el objeto de su reflexión con sus emociones, al estilo de Michel de Montaigne, otro de los autores tras bambalinas en el material (obviamente Marinoff no puede hablar de todo), le ayudará a clarificar esas lagunas que todo humano suele tener.

Libro 20 de 2017

Sobre libro: Ciencia y religión, de Ken Wilber

Ciencia y religión: dos temas aparentemente inmiscibles, sobre los que Ken Wilber hace una magistral aproximación para indicar que tienen un terreno común que se llama Pluralismo epistemológico.

Diferentes enfoques ahora miran la conciencia: Neoastrología, ecofeminismo, ecología profunda, conciencia cuántica, estados alterados de conciencia, análisis de información, filosofía de procesos,  salud holística, psiquiatría cuántica, channelling, neopaganismo, wicca, conciencia tribal, quiromancia, incluso internet.

A continuación, se muestran varios mapas mentales, para describir mejor este interesante tema.

Campos tradicionales aceptados por la ciencia y la religión, antes de la modernidad.

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Esta es una correlación ancilar entre lo que menciona el autor a lo largo de la obra, entre diferentes campos, valores, ciencias que las estudian.

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La Gran Cadena del Ser

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Comentarios:

  • Una de las críticas al modernismo, es el hecho de haber excluído el Gran Nido del Ser.
  • Los ojos de la sabiduría, fueron propuestos por San Buenaventura (Giovanny da Fidanza) como una profunda aproximación a como es el conocimiento humano, de acuerdo a la Gran Cadena del Ser.
  • El ojo de la carne es categoría inferior, el ojo de la mente es categoría intermedia, el ojo de la contemplación es la categoría superior.
  • Lo que el ojo de la carne no lo ve, no lo ve, es un error categorial decir que lo que el ojo de la carne no ve, no existe. Solamente puede decir que no lo ve.
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A más diferenciación, se necesita más integración. Las diferentes ciencias que procuran la integración, tienen la limitante categorial de trabajar solo con datos de magnitud.

Uno de los problemas de las ciencias en la edad moderna, es que han logrado mayor conocimiento objetivo de escalas de magnitud en lo micro y en lo macro, y la integración que se propone entre ellas sigue excluyendo lo valórico y lo cualitativo.

Esta exclusión de lo valórico y lo cualitativo es lo que Weber llama el desencanto de lo modernidad; sustitución de valores y cualidades por magnitudes e información.

Método científico

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Cuando no hay datos y solamente pauta prescriptiva, esto es la metafísica, y es algo de lo cual  las ciencias duras acusan a las ciencias del misticismo, solo por desconocimiento de los métodos de Yoga que ya están validados en escuelas orientales, como el budismo mahayana, el yoga samadhi.

Una de las soluciones para la aproximación entre ciencia y religión, es dejar al lado la “mitopoyesis” –propone Wilber- y centrarse en lograr estados transrracionales, como los estados alterados de conciencia, que se consiguen después de una prolongada disciplina. Con esto, el misticismo tiene los tres pasos del método científico de occidente: aplica un modelo, consigue un resultado; y no es refutable porque no se raciona el estado de conciencia, sino que se conoce!

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La solución igualmente para reunir la ciencia y la religión, o mejor, el misticismo, es evitar el regreso a lo prerracional, y buscar trascender lo racional, llegando a lo transrracional.

La solución a las crisis de este mundo presente están en trascender a la razón, no buscar regresos a paraísos perdidos.  La crítica que Wilber hace al romanticismo fue la de hacer  una regresión a una época donde se exaltaba la sensación, como cuando la rosa se veía en mucho mayor detalle, como aumentada por un microscopio, en la magistral descripción de Jostein Gaarder…… y en aquella época había también esclavitud, abuso patriarcal, restricción de pensamiento, muchas cosas que tanto amamos de nuestra democracia liberal….

La solución está en empezar a espiritualizar todo nuestro entorno, llenarlo de misticismo, trascender la razón, encontrar que Somos Uno, un tema aparte que no es tratado en este libro pero está relacionado es el de la CONCIENCIA COMO CAMPO, que tiene características de sensación de unidad, de trascendencia, de mostrar que genera una sabiduría especial que se traduce igualmente en una conducta especial.

Un tema relacionado: El cerebro invisible, del médico especialista colombiano Carlos Luis Delgado García.

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Consciencia y Mente autoconsciente

Las experiencias de la mente autoconsciente están relacionadas con la actividad neural de las áreas de asociación en el cerebro con un relativo alto grado de correspondencia. La unidad de la experiencia consciente se basa en la mente autoconciente, pero no en la complejidad del entramado neuronal de las áreas de asociación en el cerebro.
La hipótesis de Karl Popper de Los Tres Mundos permite comprender la realidad y la mente autoconsciente, tratando de resolver la pregunta perenne del problema cuerpo-mente. 
El concepto de módulo cortical es de capital importancia a la luz del interaccionismo (dualismo interaccionista) y permite la relación conceptual entre la mente autoconsciente y la corteza cerebral a nivel de los llamados módulos corticales, lo cual permite que la mente autoconsciente haga un escrutinio constante sobre la actividad eléctrica de los módulos para resultar en una reciprocidad módulos/mente autoconsciente.
La mente autoconsciente implica la presencia de atención como un agente de integración en la construcción de la experiencia consciente.
Palabras clave: mente autoconsciente – 3 mundos – módulo cortical – qualia – cuestión perenne
Artículo completo del autor, en

https://www.academia.edu/662019/Autoconscious_mind_and_consciousness

Resumen de libro: El Método, la naturaleza de la naturaleza.

Introducción

Edgar Morin o Edgar Nahum, tuvo unos referentes interesantes en cuanto a la autocrítica de Stewart y la nueva mayeútica, con lo cual logra una forma de pensar fantástica, que plasma en estos tres tomos, del cual este titulado El método, la naturaleza de la naturaleza es el primero. Una obra maestra de interpretación de la realidad, por este gran filósofo y padre del pensamiento complejo. Una obra que liga orgánicamente todo el pensamiento humano, de filosofía, ciencia, arte, matemática, física, lógica, biología, cibernética, genética, antropología, ecología, sociología.

En el gran reino de la naturaleza, la razón y la ciencia han develado varios órdenes de magnitud con lo cual el humano se ubica como un fiel de balanza entre ambos reinos, que se comportan como fractales, compuestos por totalidades partes u holones, ese querido concepto de Ken Wilber, que muestra que hay mundos dentro de mundos, universos dentro de universos. 

En reinos disimilares

Y resulta que al ir a los entornos medidos en parsecs o los de partículas subatómicas hay un fenómeno sobre el que Morin llama la atención y es el de complejidad.  Uno de los paradigmas que hay que reconsiderar en la ciencia, es que en la medida de buscar lo más elemental, no se va a encontrar algo más sencillo, porque igualmente hay complejidad inherente a este nivel. La complejidad es el hecho que hay muchas interacciones y sobre todo, hay tres características principales que Morin propone como capitales para la complejidad: la complementariedad, la concurrencia y el antagonismo. En un átomo, las energías que aportan las partículas subatómicas para constituir sistemas emergentes como electrones, neutrones, protones. Unos y otros son complementarios, están  “obligados” a viajar en unas trayectorias definidas y a  convivir con un opuesto.  La materia es energía condensada, eso fue la genial develación de Einstein y depende de bucles, esos bucles o asas cibernéticos que fueron el legado intromisorio del paradigma de información que marcó el siglo XX. 

La información

Morin critica la información en el sentido de Claude Shannon, de Norbert Wiener, porque sobresimplifica un universo complejo, llenándolo de una pobre racionalidad. Y este enfoque de información se basa en una interpretación errónea del ADN, de los genes. Que el ADN NO es información, funciona como un alfabeto donde las sílabas no tienen sentido, de igual forma las 4 bases tampoco. Y de forma semejante al alfabeto, solo las combinaciones sí transmiten información.  Hablo de este enfoque de la información de Shannon, porque algina vez leí sobre su interesante análisis de como se transmite información por una red, que al tener varias pequeñas estaciones, logra evitar algo que se llama diseconomía de escala y tiene sentido en el cerebro, porque al evitar conectar todas las neuronas entre sí, evita que el cerebro ocupe un enorme espacio.  Esto es una de las razones físicas explicadas por la teoría de la información, de porqué el cerebro tiene núcleos como acúmulos neuronales, para evitar diseconomía de escala.

Pero me estoy desviando del tema de Morin, y es que de acuerdo al enfoque de la complejidad, la información depende del “ruido”, todo aquello que no lleva novedad, que es entropía, desorden. Explica Morin en un estilo que podría calificarse de dialéctico, que algo ocurre porque coexiste con su contrario, así como no hay luz sin oscuridad, calor sin frío, amor sin temor. El ruido empieza a interactuar, genera información y luego organización. La organización es un concepto querido al enfoque de complejidad moriniana, porque el la asemeja a neguentropía, es decir, capacidad de generar orden, organización, eliminar el desorden. Y logrando vencer la limitación del lenguaje, muchos de los conceptos se explican en función de asas o bucles que se devuelven del final hasta el principio. Lo cual entre otras cosas, hace que nos aproximemos al concepto que una organización produce “desorden organizado”. En este tipo de descripciones en las cuales de paso hay mucho vocabulario nuevo, a veces hay confusiones en los vericuetos mentales de nuestra comprensión.

En todo caso, un  ejemplo para aproximarse a la comprensión de la complejidad es que por ejemplo, para comprender calor, hay que sentir calor, hay que sentir frío y aceptar que ambos conceptos caben en un marco mayor de trascendencia que los abarca a ambos y hace posible la existencia de opuestos, llegamos -voilá- a la temperatura.

Es decir, un fenómeno suele ser complementario, concurrente y antagonista al mismo tiempo. Y este es curiosamente, el símbolo del Ying y el Yang.

 Los bucles de retroalimentación

Este es uno de los fenómenos capitales a la complejidad.  A la autopoyesis, a la capacidad de exhibir propósito, y en un momento dado, llegar hasta la conciencia. Los bucles o asas de retroalimentación permiten equilibrio en un medio cambiante, permiten homeóstasis estacionaria (por ejemplo, tener temperatura estable en los animales homeotermos a pesar de los cambios externos de temperatura). Y entre más bucles haya, más complejidad. Y entre menos bucles haya, la complejidad se ve atacada y puede finalmente acabar con el sistema o máquina donde ocurre.

Qué es la endocrinología y el metabolismo, sino el estudio de muchas asas de retroalimentación hormonal sobre el equilibrio general del organismo para mantener un medio interno estable que permita la función geno-feno-bio-eco-antropo-social de un humano?

Y los bucles permiten la conexión de muchos mundos de diferentes órdenes de magnitud. Imperceptiblemente se pasa de los genes y el ADN al fenotipo del organismo, que trasciende hasta llegar a los sistemas modeladores de la propia mente, que son los de la cultura.

Si se pierden los bucles, ocurre homeorrexis, se pierde el equilibirio.  En un organismo, en una sociedad, en una célula, la homeorrexis son malas noticias, es el principio del fin. Se pierden relaciones entre bucles, se pierde diversidad, se pierde capacidad adaptativa y entre menos de esta capacidad, más fácil perder los límites con el medio ambiente que rodea. Es decir, la muerte, la apoptosis celular, el fallo orgánico, la muerte del ser, la agonía y muerte de conglomerados sociales.

El misterio

Como no podemos entender todo, porque nuestro propio proceso de aproximación a conocer algo no es complejo porque no mira interacciones y relaciones con el medio ambiente en aras del paradigma de objetividad, entonces tenemos un saber sesgado con unos paradigmas insanos: los de información y energía.

La información sirve para manipular, la manipulación está vinculada a la información, de modo que un conglomerado social se comporta de acuerdo a este paradigma, donde el estamento político posee información y es poseído por la información.

De modo que ante estos paradigmas, el misterio rescata la belleza de lo natural del racionalismo que convierte a lo ideal en idea. Por eso, ante la complejidad de algo que no es asible con la razón, existe el asombro y la poesía que muestra la cordura de lo que consideramos insania. El homo no es solamente sapiens, también es demens y cuando hay mucha cordura, esto es locura, siendo lo opuesto como dijera el Quijote, mejor morir cuerdo y vivir loco.

Conclusiones

El enfoque de pensamiento complejo no es fácil porque nos saca de nuestra tradicional cosmovisión disyuntiva de las cosas. El mundo es esto, o es esto, solemos pensar, alguien es esto o es esto y así ad infinitum.  Y nos saca de nuestra tradicional cosmovisión porque el mundo es esto y esto y esto. Es frío y caliente, expresa amor y temor, conjuga lo mejor y lo peor, muestra cotas impensables de codicia y beatitud filantrópica, egoísmo y violencia, amor y generosidad. El pensamiento complejo implica aceptar que la información existe porque existe el ruido, que el orden genera desorden, que una proposición puede ser cierta y falsa al mismo tiempo. Alfa y omega existen al mismo tiempo.

Referencia:

Edgar Morín. El método. La naturaleza de la naturaleza tomo I. Editorial Cátedra.

https://ciroespinoza.files.wordpress.com/2011/11/el-metodo-1-la-naturaleza-de-la-naturaleza.pdf

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Hormonas y cognición

Son importantes las hormonas en la cognición?

Sí. Se investigó en resonancia nuclear funcional (fMRI) la actividad del núcleo accumbens en adolescentes de sexo masculino, edad promedio de 14 años, se midieron niveles de testosterona en saliva y se aplicaron algunas pruebas de medición de medición de asumir riesgo y obtención de recompensa, una de las conductas asociadas al funcionamiento del núcleo accumbens.  Qué mostró? El núcleo accumbens tuvo su mayor actividad en los jóvenes a mediados de su adolescencia, con algunos cambios de su actividad según el mayor o menor gusto por tener sensación de recompensa (Braams et al, 2015)[1].

La propensión durante la adolescencia para la búsqueda de sensaciones de recompensa / novedad rompiendo el equilibrio frente a la incertidumbre o tener un daño potencial, podría explicarse por un fuerte sistema de recompensa (dado por el núcleo accumbens), un sistema débil de evitar daños (la amígdala), y / o un sistema de supervisión ineficiente (corteza prefrontal medial / ventral). Los ajustes de funcionamiento o las perturbaciones en estos sistemas cerebrales, pueden contribuir a la expresión de enfermedad mental, por ejemplo depresión y la ansiedad (Ernst et al, 2006)[2].

También se observa por ejemplo durante el envejecimiento. En ancianos por ejemplo, el aumento de prolactina se encuentra asociado con un menor desempeño cognoscitivo, menor sensación de bienestar y depresión (Castanho et al, 2014) [3]. Y esto es semejante a lo que ocurre cuando se administran algunos antiparkinsonianos que aumentan la prolactina. Y los menores niveles de estradiol igualmente se asocian con mayor depresión y menor desempeño cognoscitivo.

Ya en la edad avanzada se presentan disminuciones funcionales en todo el cuerpo, incluyendo algunos aspectos del rendimiento cognitivo. Mientras que la demencia se desarrolla en sólo algunos individuos de edad avanzada, la disminución de la función cognitiva tiene un impacto en la vida diaria para muchos otros. Hay un amplio espectro de diferencias individuales en los cambios cognitivos relacionados con la edad y los cambios en el ambiente hormonal modulan cambios cognitivos (Moffat, 2005).[4]

Referencias bibliográficas

[1] Braams BR, van Duijvenvoorde AC, Peper JS, Crone EA. Longitudinal changes in adolescent risk-taking: a comprehensive study of neural responses to rewards, pubertal development, and risk-taking behavior. J Neurosci. 2015 May 6;35(18):7226-38.

[2] Ernst M, Pine DS, Hardin M. Triadic model of the neurobiology of motivated behavior in adolescence. Psychol Med. 2006 Mar;36(3):299-312.

[3] Castanho TC, Moreira PS, Portugal-Nunes C, Novais A, Costa PS, Palha JA, Sousa N, Santos NC. The role of sex and sex-related hormones in cognition, mood and well-being in older men and women. Biol Psychol. 2014 Dec;103:158-66.

[4] Moffat SD. Effects of testosterone on cognitive and brain aging in elderly men. Ann N Y Acad Sci. 2005 Dec;1055:80-92.

Material original del autor. Licencia de autor Creative Commons (Reconocimiento - No Comercial - CC by-nc)

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Sobre libro: El comportamiento animal del hombre, por David Barash.

Libro 44 de 2015

Dicen Carl Sagan y Ann Druyan en Sombras de antepasados olvidados, que no somos babuinos, o ratones, o gorilas, pero algo en nuestro interior, nuestra carga genética de inmemoriales generaciones está allí tras bambalinas, haciendo como dijera el neoplatónico Plotino, que estemos a mitad de camino entre los ángeles y las bestias. La sociobiología es una rama relativamente joven de la ciencia, que aplica conceptos de biología para explicar la dinámica social, elementos de la selección natural de Darwin a los sistemas sociales.

Y aunque en muchos modelos animales se ha demostrado que la conducta tiene una explicación genética y en algún momento de la “maduración” de la ciencia se intentó parangonar esta situación con los humanos, lo más recientemente aceptado es que lo genético tiene poca influencia conductual en el ser humano. Es decir, el libre albedrío y nuestra conformación como seres sociales, inmersos en un medio cultural y manejando un lenguaje como un avanzado mapa, para poder tener conceptualizaciones, nos ha permitido a los humanos como especie tener un comportamiento que está más allá del marco de lo genético.

No obstante, hay algunos matices interesantes para tener en cuenta, que resalta la sociobiología y que están profundamente relacionados con el tipo de conducta sexual humana: somos la especie con la niñez más larga que hay en la escala biológica, lo cual implica la presencia de madre y padre, incluso con auxilio aloparental[1] de abuelos, para que este ser en formación pueda adquirir la mayor experiencia posible. Y esto implicó desde un principio algunas digámoslo así, “especializaciones” de los progenitores. Mientras el hombre salía a cazar y buscar sustento, fue desarrollando habilidades cinegéticas de caza, de colaborar con otros hombres efectivamente para poder cazar un animal mucho más grande como un mamut, o mucho más veloz, como una cebra, o un venado. Debía movilizarse bastante y conocer muchas referencias geográficas para poder llegar a los cotos de caza, por lo cual los hombres suelen tener el “mapa en la cabeza”. Y las mujeres, además de dar lactancia, debían prestar atención a muchos detalles al mismo tiempo, de la preparación de los alimentos, de compartir cuidado de otros niños, de velar por sus propios hijos, que no se hicieran daño por una curiosidad inapropiada o comieran alimentos venenosos, y un largo etc. que todos los que han convivido con chicos saben que hay detrás de la crianza.

La clase de los mamíferos, se caracteriza por alimentar a sus crías con la leche producida por las estructuras especializadas que son las glándulas mamarias. En el museo Smithsonian, cuando describen a los mamíferos adicionalmente indican que suelen tener pelo y una especialización de órgano en su oído interno, para conservar el equilibrio y poder escuchar mejor.

Innegablemente el ser humano es portador de su marco biológico de desarrollo como mamífero y el enfoque de la sociobiología llama la atención sobre el innegable moldeamiento que ha ejercido la naturaleza durante las varias decenas de miles de generaciones que ha habido sobre la tierra.

El cerebro de los hombres está más especializado en el manejo del espacio, asume riesgos con mayor facilidad, pasa a conducta agresiva con mayor facilidad (si ocurría una amenaza por un depredador, la conducta agresiva aumentaba las posibilidades de supervivencia), tiene menos inhibiciones en cuanto a buscar sexo, exhibiendo tendencia a la poligamia y a tener el mayor número de hijos, lo cual es útil cuando se vive en un tiempo en que las enfermedades infecciosas, el hambre, las diferentes contingencias del ambiente hacían muy difícil que un niño llegara a ser adulto.

Recordemos que solamente hasta el siglo XX, el control de las infecciones por medio de antibióticos logró tener el profundo impacto de lograr aumentar la esperanza de vida.

Y ahora, miremos los matices de la sociobiología en cuanto a la conducta sexual femenina en la mujer. La experiencia le ha enseñado que el embarazo y el parto son dolorosos y que en el parto particularmente puede morir. El precepto bíblico de “parirás con dolor” lo confirmó algunos eones más tarde, y de hecho la hembra humana tiene las mayores posibilidades de muerte por complicaciones del parto, cuando se compara con otras especies. Las razones? La postura bípeda cambió la configuración del canal del parto en la pelvis, haciendo que se volviera más estrecha (de hecho en anatomía los diámetros limitantes para el paso de la cabeza del bebé son los estrechos pélvico superior e inferior), entonces podían pasar muchas complicaciones o “distocias”[2], en la cual el bebé no era expulsado, podía fallecer, la madre sangraba continuamente, hasta que llegaba el triste final. Al imaginarse este panorama, ya es fácil imaginarse que una mujer si quiere ser madre, tiene que estar convencida de que vale la pena hacerlo; en conclusión, las mujeres son selectivas. La maternidad es muy costosa en términos biológicos, es el mensaje de la sociobiología, los óvulos son muy caros. De hecho quien invierte más en la concepción, igualmente se desgasta más rápido, por esta razón ocurre la menopausia en las mujeres, siendo un período predecible del devenir biológico femenino. Pero si piensan que hay ventajas en ser hombre, tampoco lo tienen fácil. Los espermatozoides son “baratos” en términos biológicos, en el volumen de una eyaculación los aproximadamente 250 millones que en promedio pueden estar, bastarían para fecundar a las mujeres de varias ciudades, si cada uno lograra su cometido…. de modo que al haber tanta oferta, los óvulos son “selectivos” en cuanto a quedarse con el “mejor”, que es el que ha sido capaz de atravesar el largo camino que tiene por delante, de hacerlo más rápidamente que sus competidores, algo así como si se corriera la distancia de una maratón pero a la velocidad de los cien metros contra reloj. Toda una hazaña, que nos coloca en la perspectiva de ganadores al estar acá!

Los genes buscan replicarse y los cuerpos son digámoslo también el “ensamble” o el vehículo para lograr este fin. La naturaleza busca la perpetuación de la especie y lo hace en escenarios contrapuestos.  Espermatozoides en pletórica abundancia, óvulos en numerada disponibilidad. Machos que mueren pronto, hembras que viven más. Machos que exhiben ruidosas conductas agresivas, hembras calculadoras de conducta conservadora, les es familiar este escenario? Sea en un zoo al ver la zona de los chimpancés, o una fiesta universitaria de graduación, los transfondos tienen mucha similitud. Aunque no somos chimpancés, ni ratones ni babuinos….

Entonces somos nuestros genes? Claro que sí. Pero somos solamente nuestros genes? Aquí la respuesta se empieza a volver más gris, porque también está el escenario epigenético de nuestro desarrollo cerebral, resultante de nuestra individual y única dotación genética, que juega con nuestro único e irrepetible medio externo, que hace que nuestra mentalidad sea única y este es el valor de cada ser humano, su individualidad y su irrepetibilidad.

El ser humano es siempre mucho más que la suma de sus partes y una de las enseñanzas que también tiene la sociobiología, es la del altruismo, que también tiene cabida para la generosidad, benevolencia y amplitud de espíritu, de tal manera que todo lo humano nos empiece a caber en la cabeza de una forma tal como si fuera parte de la propia familia (Barash D)[3].

[1] Del griego allós, extraño. La alopaternidad es básicamente cuando otros padres diferentes a los biológicos cuidan a los hijos, un fenómeno que el biólogo, fisiólogo y biogeógrafo Jared Diamond describe como una situación muy común en las sociedades tradicionales de cazadores y recolectores. La aloparentalidad puede definirse como el desempeño cooperativo de una persona para la crianza de otra que no es propiamente su hijo, una cooperación ancestral entre madres que se asegurarian recursos en sobre todo tres casos: 1) la violación, 2) la desaparición o desinversión del macho proveedor o 3) la muerte del macho proveedor. Algunos conceptos etológicos para mayor claridad: Alopariente : Individuo que ayuda a los progenitores en el cuidado de los jóvenes. Cuidado aloparental: Asistencia por parte de individuos distintos de los progenitores en el cuidado de la prole.  El comportamiento puede mostrarse tanto en hembras (cuidado alomaternal), como en machos (cuidado alopaternal.) En http://www2.udec.cl/etologia/Glosario.html

[2] Del griego dys-, ‘dificultad‘; y el griego tókos, ‘parto‘). Parto difícil.  Alteración o interrupción del curso del trabajo de parto o del parto. Puede ser de origen fetal, ovular o materno (mecánico o dinámico). En http://dic.idiomamedico.net/distocia

[3] Barash D. El comportamiento animal del hombre. Editorial ATE, 1981. Barcelona, España. pp 219.

Temas relacionados:
Libro: La cadera de Eva, por José Enrique Campillo Alvarez MD. 
Hombres – El sexo débil y su cerebro, por Gerard Hütler.

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Aporte de la neurociencia a la educación

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Introducción

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El estudio de los diferentes factores conocidos a propósito del complejo funcionamiento del sistema nervioso apuntan a que es importante acostumbrar e influír en el cerebro lo más tempranamente posible, la emoción es un componente capital, como una especie de “salsa” que hace que un plato delicioso sea aún más apetecible, y los profesores y quienes imparten conocimiento deben saber implementar este componente de emoción.

Todo este complejo de facilitar que el aprendiz conozca y asimile lo que ha producido la cultura, facilita su concepción del mundo como un ente orgánico, donde lo aprendido ayuda no solamente para su propio bienestar, sino que puede ayudar para el beneficio de otros, que es en últimas, lo que se propende al vivir en sociedad.

Cuando se estudian las funciones mentales superiores, es de importancia el tener en cuenta que la vanguardia de los conocimientos en neurociencias afirma que la lógica, el razonamiento, las clásicas funciones de la mente en la concepción filosófica, están íntimamente unidos con la emoción. El aumento del conocimiento sobre como funciona el cerebro, nos ha llevado a reconocer los substratos anatómicos que borran la dicotomía clásica entre la mente y el cuerpo.

La emoción, ese aleteo de mariposas en el estómago

Los humanos tenemos una carga genética que nos condiciona para sentirnos miedosos u hostiles, para ponernos a la defensiva o buscar la pareja. La teoría de la emoción de James-Lange (propuesta por el filósofo americano William James y el psicólogo danés Karl Lange) -con posteriores modificaciones por Schachter y Damasio-, tuvo una vigencia casi secular, se manifestaba en la célebre pregunta de ¿Huyes porque tienes miedo o tienes miedo porque huyes?; propusieron que “la experiencia consciente que llamamos emoción ocurre después que la corteza recibe señales sobre cambios en el estado fisiológico”.

Las complejas interacciones entre el hipotálamo, la amígdala, el tallo cerebral, el sistema autónomo y el sistema endocrino, con la amígdala, la corteza prefrontal y límbica produce el carácter de emoción en las experiencias y se manifiesta en las acciones o conductas, mediadas en parte autónomamente y en parte voluntariamente, a través de la expresión facial, la vocalización, la actitud corporal y la actividad voluntaria.

Impacto de la emoción

Los mecanismos del cerebro responsables de garantizar supervivencia y la conciencia del cuerpo también gestionan la supervivencia social. Para los antiguos homínidos la supervivencia en la sabanas y planicies dependía de un cerebro que estuviera conectado al medio ambiente para transmitir lo percibido a través de patrones de reacciones mentales y corporales. Pues con este mismo mismo cerebro, con su corteza cerebral en condiciones de aprender y moldear una infinidad de patrones, ayuda a dar sentido y sobrevivir en el complejo mundo social de nuestro tiempo, donde los procesos neurales tuvieron un fuerte componente emotivo para poder tomar decisiones de vida o muerte, en cuestión de segundos, sin que necesariamente pasaran por todo el complejo de análisis de información en la corteza prefrontal. La rápida decisión hacia la diferencia prácticamente entre vivir y ser presa de predadores mucho más fuertes, en la planicie africana de hace varios millones de años. Somos los descendientes de los homínidos que tomaban decisiones emotivamente instintivas, y con eso debemos convivir.

De tal forma  Para hacer que algo tenga relevancia para el aprendiz, esto debiera inspirar una reacción emocional en la persona, desencadenando estas partes del cerebro que indican que algo es importante.

Impacto de la neurociencia

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No solamente se procesa información en la corteza prefrontal, con base en información recientemente aprendida y con base en información en base de datos a lo largo y ancho de la corteza, con el funcionamiento de los diferentes centros de acceso de la memoria. Somos seres de carne y hueso, inmersos en circunstancias particulares, que modifican el estado emotivo que está vinculado al componente autonómico y endocrino, donde este componente emocional influye ¡ y de qué forma !! en lo que se procesa y maneja en la corteza prefrontal.  El impacto de la neurociencia en la educación es hacer conciencia de este escenario total. Y este conocimiento ayuda en la forma para ayudar a un estudiante a aprender y finalmente, aprender a aprender.

Cuando un tema llama la atención de un estudiante, se vuelve importante porque la parte del cerebro que está utilizando es la misma relacionada con lo que lo mantiene consciente y vivo, teniendo de paso, relación con el proceso de producción de ideas novedosas y creativas.

La ciencia neural cognoscitiva ofrece su propia respuesta en la que el cerebro y el comportamiento humano son de una plasticidad increíble: por ejemplo, las personas dedicadas a la obtención y el procesamiento del conocimiento, por ejemplo, los científicos, son susceptibles a pesar de su objetividad, de abandonar temporalmente su agenda de trabajo del método científico; no obstante el hecho que los ideales del método científico se hayan manifestado a lo largo de la historia como tremendamente eficaces en la determinación de cómo funciona el mundo, es imprescindible recurrir a una mezcla de corazonada, intuición, brillante creatividad e incansable persistencia. Dicho en otros términos, la naturaleza humana abarca una adecuada mezcla entre las tendencias emocionales y el dialéctico raciocinio de la investigación.

Necesitan los profesores conocer neurociencia?

Según Purpose Associates (1998-2001), la aplicación de la teoría del aprendizaje compatible con el cerebro impacta a la educación en tres aspectos fundamentales:

  1. Currículo: los profesores deben diseñar el aprendizaje centrado en los intereses del alumno y hacer un aprendizaje contextual.
  2. Enseñanza: los educadores deben permitirles a los alumnos que aprendan en grupos y usen el aprendizaje periférico. Los profesores que estructuran el aprendizaje alrededor de problemas reales, estimulan también a los estudiantes a aprender en entornos fuera de la sala de clase y fuera de la escuela.
  3. Evaluación: ya que los alumnos están aprendiendo, su evaluación debería permitirles entender sus propios estilos de aprendizaje y sus preferencias. De esa manera, los alumnos supervisan y mejoran sus procesos de aprendizaje.

Tomado de profesor Raúl Salas-Silva, en este artículo se muestra con bastante detalle la importancia y la utilidad que el cuerpo docente conozca el modus operandi de la mente en sus alumnos con miras a mejor asimilación.

Para conocer el mundo y a nosotros mismos.

En su obra sobre “Las estructuras de la mente y las inteligencias múltiples”, Howard Gardner define la inteligencia como “la capacidad de resolver problemas o crear productos que sean valiosos en uno o más ambientes culturales”; sin embargo, tal definición no dice nada acerca de los orígenes de tales capacidades o de los instrumentos adecuados para medirla. La propuesta de las llamadas “inteligencias múltiples” que Gardner propone, se sustenta en evidencia evolucionista, neurológica y transcultural.

La integración intelectual es el proceso más importante de nuestra evolución, es la que ha permitido que el conocimiento se haya vuelto patrimonio cultural de la especie. Esto fué posible gracias al desarrollo del lenguaje, con lo cual se logró la adaptación y la definición de los conceptos. La inteligencia, como experiencia intelectual es un potencial que se trata de hacer pasar desde un estado virtual a uno operacional, para lo cual ayuda la educación que se recibe y el conjunto de las experiencias que se viven. A lo largo de toda nuestra vida la integración intelectual nos ofrece la ventaja de poder acrecentar e ir ajustando las condiciones de eficacia y armonía, al permitir una mayor reflexión sobre sí mismo en función de una evolución.

Es un entorno donde surge cada vez más y más información, la intuición es una poderosa herramienta que se emplea para tomar decisiones cuando las variables para la toma de una decisión no son suficientes y el entorno es de incertidumbre.

Referencias

  1. http://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/resenas/ensayos/resena.asp?id=499
  2. http://biotmr.com/2014/04/15/la-neurociencia-demuestra-que-el-elemento-esencial-en-el-aprendizaje-es-la-emocion/
  3. http://club.ediba.com/esp/creatividad-emociones-y-aprendizaje/#more-3006
  4. SALAS SILVA, Raúl. Does education really need Neuroscience?. Estud. pedagóg.,  Valdivia ,  n. 29, p. 155-171,   2003 .  
  5. Libro del autor: Cerebro, mente y conciencia – Un enfoque multidisciplinario
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Leer de corrido y con profundidad? Tabletas vs. libros

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El artículo abajo en letra itálica está tomado en su totalidad del diario El País, en el hipervínculo http://politica.elpais.com/politica/2015/05/06/actualidad/1430927826_380794.html
No se han dejado las imágenes originales; me llamó mucho la atención el material publicado por la periodista Ana Carbajosa, en el sentido que de una adecuada capacidad lectora depende nuestro adecuado desempeño en el mundo, en la sociedad, en la profesión, en la cultura.
El objetivo de presentarlo es hacer publicidad a la lectura de material en físico, es mucho mejor, deja más mapas mentales, como lo publiqué en la siguiente nota en Facebook, que sirve como referencia cruzada:
https://www.facebook.com/notes/alejandro-melo-flori%C3%A1n/lo-que-hace-por-el-cerebro-la-escritura-a-mano/862624700467554
Y como material complementario, dejo:
https://www.facebook.com/notes/alejandro-melo-flori%C3%A1n/el-valor-de-escribir-a-mano/927056297357727

Un martes cualquiera, a las ocho y media de la mañana, el andén del metro de Madrid es una colección de hombres y mujeres con la nuca doblada. Miran las pantallas de sus móviles y leen al ritmo que marcan las yemas de sus dedos que suben y bajan. Esta imagen se repite por las calles de España, en las salas de espera del médico, en las colas de los supermercados. Leemos mucho, a todas horas y a trompicones. El cambio en la forma de leer y procesar la información se ha convertido en una creciente fuente de observación y preocupación entre neurocientíficos y psicólogos, que temen que nuestra capacidad de concentración y de leer en profundidad esté mermando.
Los científicos trabajan con la hipótesis de que la forma de leer en Internet, rápida, superficial y saltando de una información a otra junto a la expansión de las redes sociales y de los teléfonos inteligentes, han cambiado no solo nuestra forma de leer, si no también nuestro cerebro. Dicen incluso que el actual es un momento histórico, comparable a la invención de la imprenta o incluso de la escritura, y que ha llegado el momento de retomar el control de nuestros hábitos de lectura.
Investigaciones científicas de todo el mundo apuntan en esa dirección. En Europa, más de un centenar de investigadores suman fuerzas en una plataforma con la que pretenden desentrañar los efectos de la digitalización en los distintos tipos de lecturas. “Es muy plausible que la lectura profunda sea menos compatible con la lectura en las pantallas y que sea más difícil concentrarse porque las redes sociales, los correos, los anuncios web compiten por la atención del lector. Ese es el patrón que emerge de numerosos experimentos”, indica Anne Mangen, del Centro para la Investigación y la Educación Lectora de la Universidad de Stavanger, en Noruega, y presidenta de la plataforma europea E-Read. El proyecto que preside Mangen ilustra la preocupación y el interés por el asunto. “Casi cada día tenemos investigadores que quieren sumarse al proyecto. Hemos tocado nervio”.

Hasta aquí, la sinopsis de este artículo compuesta por tres párrafos introductorios de fácil lectura en Internet, con enlaces que le permitirán saltar a otras páginas. A partir de ahora viene el resto del artículo, mucho más largo y en el que se desarrollarán las afirmaciones arriba expuestas. Es muy probable, sin embargo, que usted no llegue hasta el final, que se distraiga y corra a comprobar los mensajes de su móvil o salte a otra web. No se preocupe, no será el único.

Maryanne Wolf, neurocientífica cognitiva de la Universidad estadounidense de Tufts, es un referente en la materia. “Temo que la lectura digital esté cortocircuitando nuestro cerebro hasta el punto de dificultar la lectura profunda, crítica y analítica”, explica por teléfono Wolf, quien accede a abandonar por unos minutos su encierro californiano, donde trabaja en su próximo libro sobre la lectura. “Nuestra mente es plástica y maleable y es un reflejo de nuestros actos. Las investigaciones nos dicen que ha disminuido mucho nuestra capacidad de concentración. Los jóvenes cambian su atención unas 20 veces a la hora, de un aparato a otro. Cuando se sientan a leer, tienden a reproducir esa lectura interrumpida y en zigzag. Tenemos que ser conscientes de que estamos en medio de un cambio muy profundo”.

Wolf cree que el momento histórico que más se asemeja a la revolución actual fue la transición de los griegos de la cultura oral a una centrada en la escritura. Sócrates, gran defensor de la cultura oral, protestó contra la cultura escrita, porque pensaba que era el único proceso intelectual capaz de probar, analizar e interiorizar conocimientos y de conducir a los jóvenes a la sabiduría y la virtud, explica Wolf. Las ideas escritas, creía, cortocircuitarían este proceso.
La sensación que producen las redes sociales de que siempre tienes que estar disponible para contestar

En 2010, David Nicholas presentó con la University College de Londres un estudio que dio la vuelta al mundo y que puso el foco en lo que llamaron la generación Google y que concluyó que los nativos digitales, nacidos a partir de 1993 eran más incapaces de analizar información compleja y más propensos a leer a toda prisa y de forma más superficial. Desde entonces, los teléfonos inteligentes y las redes sociales han ocupado parcelas y minutos de nuestras mentes antes liberados. El último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) resalta la rápida penetración de los smartphones en España y cifra en 73,3 las conexiones por cada 100 habitantes. “Neurólogos y psicólogos confirman ahora que aquel diagnóstico no ha hecho más que empeorar. Nuestro cerebro ha perdido capacidad de concentración. La gente ya no quiere leer largo y profundo. El cambio es rapidísimo y los teléfonos inteligentes han acelerado este proceso porque hacen además que la gente lea en movimiento, lo que supone una distracción adicional. Las implicaciones para nuestra cultura y nuestra sociedad son inmensas”.

Andrew Dillon, catedrático de Psicología de la Información de la Universidad de Austin, en Texas, es otro de los grandes estudiosos del fenómeno y no alberga dudas de que “asistimos a un cambio en nuestra forma de leer. Durante siglos apenas ha habido cambios. Aprendíamos a leer y a lo largo de nuestra vida íbamos perfeccionando esa habilidad. Ahora todo eso ha cambiado. Vamos saltando de un vínculo a otro. Leemos mucho, pero de una forma muy superficial. Como sociedad, estamos perdiendo la capacidad de formular ideas profundas y complejas. Corremos el riesgo de estar atontándonos, de pensar de manera más simplista y fragmentada. Tenemos que dar a la mente la oportunidad de manejar ideas complicadas”.

Mangen, la investigadora noruega, ha realizado tres estudios empíricos en los últimos años para analizar el impacto de las pantallas en la lectura. En uno de ellos, chicos de 15 años leyeron textos de cuatro folios en papel y otros lo hicieron en formato digital. Cuando les examinaron de comprensión lectora, vieron que los que habían leído en papel habían comprendido mucho mejor el texto. En otro de sus experimentos participaron adultos canadienses a los que se les dio un relato muy triste. Los que leyeron en papel mostraron mayor empatía que los que usaron una tableta. Mangen, como otros expertos, advierte de que aún no se pueden extraer conclusiones generales, en parte porque habrá lecturas que se beneficien del uso de las pantallas, pero la profunda probablemente se resentirá.

La misma cautela transmite Ladislao Salmerón, uno de los dos representantes españoles en el proyecto de investigación europeo. Asegura sin embargo, que algunos estudios sugieren que la información digital nos proporciona la sensación de una falsa facilidad para analizar los datos y que el miedo es que esa sensación se traslade al ámbito de la lectura profunda, “uno de los actos más complejos del ser humano”. Salmerón, experto en hipervínculos de la estructura de investigación interdisciplinar de la lectura de la Universidad de Valencia, asegura que es muy difícil establecer una causalidad unívoca entre los hábitos de lectura digital y la concentración o la impaciencia. Ha estudiado el movimiento ocular durante la lectura de estudiantes de 13 y 14 años y ha concluido que los alumnos buenos en papel leen mejor también en digital, siempre que utilicen las estrategias de lectura profunda y no abusen del escaneo.

Uno de los estudios a los que Salmerón hace referencia es el de R. Ackerman y M. Goldsmith, de la Universidad de Haifa (Israel), que concluye que los alumnos que utilizan la pantalla estudian menos tiempo que los que leen los mismos textos en papel, porque la lectura en pantalla genera la sensación de falso aprendizaje y dejan la tarea antes de tiempo. Otro, de la Universidad de Northwestern (EE UU), estudió a padres que leen a sus hijos con una tableta y otros que les leen un libro en papel. Estos últimos dedican más tiempo a comentar cuestiones relacionadas con la historia y su vocabulario, mientras los primeros comentan más elementos técnicos (cómo encender el aparato, para qué sirven los botones…) durante la lectura. Otro más, de la Universidad de Connecticut, examinó los efectos de la multitarea en los estudiantes y concluyó que los estudiantes que mensajeaban mientras leían un texto demostraban una comprensión lectora mucho peor.

Naomi Baron, lingüista de la American University y autora de Words Onscreen: The Fate of Reading in a Digital World, explica ha realizado experimentos con universitarios de Estados Unidos, Alemania, Japón y Eslovaquia que indican que se concentran más y mejor cuando leen en papel. Cita estudios que hablan de una cierta resurrección de la lectura en papel. “Hace tres o cuatro años, en Estados Unidos y en Reino Unido mucha gente pensó que la lectura digital iba a acabar con la lectura en papel. Los últimos dos años demuestran que la gente sigue comprando libros”. Para Baron, la cuestión no es tanto el soporte, papel o digital, sino más bien las distracciones inherentes a la conexión a Internet y a las redes sociales. “Tengo alumnos para los que la lectura es el tiempo que transcurre hasta el siguiente bip que les anuncia que tiene un mensaje en el móvil, que un amigo ha actualizado su Facebook, o que tiene un wasap. El problema es la sensación que producen las redes sociales de que siempre tienes que estar disponible para contestar. Es muy difícil concentrarse, porque la hiperconexión hace que temas estar perdiéndote algo. Somos socialmente más inseguros y estamos más estresados”.

Insiste además, en que la multitarea, a diferencia de otras actividades no mejora con la práctica. “Si tocas el violín y practicas mucho, acabarás tocando mejor. El problema es que cuando haces varias cosas distintas a la vez –estoy escribiendo y salto a comprar un billete por Internet-, los estudios psicológicos concluyen que no lo haces tan bien como si haces una sola cosa, por mucho que ejercites la multitarea”.

Los expertos como Wolf, recomiendan un tiempo diario de desconexión. No solo basta con coger un libro. Hay que alejar el móvil y la tableta para no sucumbir a la tentación. “Es importante reservar un tiempo cada día para leer desconectados de Internet. Hay que hacer un esfuerzo consciente, porque cada vez nos bombardean con más información”, aconseja Dillon.
Lector, ¿sigue ahí?

En España, el fenómeno está menos estudiado, en parte, porque la expansión de la vida digital ha sido más tardía que en el mundo anglosajón, explica Antonio Basanta, director de la fundación Germán Sánchez Ruipérez: “En España no hay estudios fiables”. Datos de la Federación de gremio de editores sí indican que se venden menos libros: 153.830.000 ejemplares en 2013 frente a los 228.230.000 de 2010. El último barómetro del CIS indica además, que la mitad de españoles no compró ningún libro en 2014 y que el 35% no lee nunca o casi nunca.
Al contrario que sus colegas anglosajones, Basanta mira al futuro de la lectura con gran optimismo. “La tele y la radio también iban a ser una catástrofe. Nunca se ha leído tanto en el mundo ni ha habido tanta información disponible. Si se maneja bien, puede ser algo extraordinariamente positivo. No se trata de poner puertas al campo, sin no de adiestrar a las personas para que extraigan el máximo rendimiento de los distintos tipos de lecturas, de la unívoca y de la plural. Picotear o leer con profundidad no son acciones antagónicas, son complementarias. Sí, hay una oferta que nos invade, pero lo que tenemos que hacer es tomar de nuevo el timón”. Basanta cree la escuela es el lugar en el que la convivencia de las lecturas debe convertirse en un objetivo prioritario. “El sistema educativo no les enseña esas capacidades”.

Corremos el riesgo de estar atontándonos, de pensar de manera más simplista y fragmentada
Un domingo de mayo, a última hora de la tarde, una quincena de personas se reúne para diseccionar Noticias de un secuestro de Gabriel García Márquez. Forman parte del club de lectura El Ciervo Blanco y la mayoría hace décadas que dejó atrás la escuela. En general, reciben Internet, los ebooks, las tabletas con los brazos abiertos, dicen que les permiten profundizar y acceder a información de una forma inimaginable hasta ahora. No tienen miedo a que su forma de leer se vea afectada por las nuevas tecnologías. “Tengo muchas décadas de libro. No creo que vaya a cambiar mi forma de leer de un día para otro”, piensa Susana Gutiérrez, una abogada de 52 años que hoy participa en la tertulia.
En la otra punta del corrillo literario se sienta Virginia Jiménez, maestra de primaria de 33 años. Su visión difiere bastante de la de sus colegas más veteranos. “Yo lo noto mucho. Ahora me cuesta mucho más concentrarme. A veces leo y tengo que volver a leer lo mismo porque no me entero”. Cuenta que sus alumnos sufren todavía más el cambio. “No se centran y tienen poca capacidad para esperar. Van muy rápido, a lo superficial y no entienden lo que leen, tampoco los que son buenos alumnos. Les preguntas dónde sucede la historia y te responden que la semana pasada”. Este artículo termina aquí. Ya puede pasar a la siguiente tarea.”

Y si quieren complementar lo anterior, quedan estos links sobre lectura en libro físico vs lectura en digital:

http://justificaturespuesta.com/12-razones-leer-libros-formato-digital/

http://www.gestiopolis.com/libro-fisico-versus-libro-electronico/

 

Alejandro Melo-Florián MD, FACP

A piece of my mind:

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Link a google books: Cerebro, mente y conciencia. Un enfoque multidisciplinario

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