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Sobre libro “El nuevo cerebro humano”

Introducción

Otra interesante obra de Carlos Delgado, que conjuga lo antiguo y lo moderno en torno a nuestra máquina más compleja de toda la creación, y hace énfasis una vez más en el paradigma de información como parte de la explicación de ese elusivo fenómeno como lo es la conciencia. Pasando desde lo más novedoso en neuroanatomía, enlaza igualmente con sabiduría del pasado, con contenidos de psicología de los Upanishads, trayendo nuevamente a colación los precursores de la neurociencia en nuestro tiempo, los inmortales Ramón y Cajal, Golgi y Sherrington, con su telar mágico.

Libro 49 de 2017

Investigaciones sobre la estructura, investigaciones sobre la función

El conectoma es el conjunto de trazados de los diferentes conjuntos de axones, que curiosamente se desarrollan de acuerdo a la influencia del medio externo, es decir, la famosa influencia del medio ambiente o epigénesis, que es el responsable de la plasticidad neuronal y de paso, hace que cada cerebro tenga una impronta totalmente individual.

Pues el conectoma es lo que más recientemente se ha venido desarrollando por la investigación, si bien algunos autores dicen que no lleva a ningún lado: es como disecar un disco o un CD, describir de que está hecho, pero omitir lo realmente importante, que es la conciencia.

Chalmers y la conciencia

La nerurofilosofía tiene como uno de sus más acérrimos exponentes a este autor, quien interesantemente plantea aunque la conciencia es el problema más grande que tiene las neurociencias, porque no tienen como llegar a él como objeto formal de investigación. Y la explicación sobre la conciencia debe hacerse a la luz de varias concepciones ya vigentes, como la son la psicología cognitiva, la filosofía, la teoría de la información, la teoría cuántica, la antropología y la lingüística, entre otras varias. Es decir un enfoque tipo prisma, donde el objeto final es la conciencia.

Lo que dicen sistemas conceptuales con convencionales

Acá están explicaciones que caben dentro de lo transrracional , por ejemplo los enfoques de la meditación y el yoga, que como occidentales tenemos un tímido acercamiento, pero que en la decantada experiencia de mucho tiempo para los orientales, hay fenómenos que se repiten en forma constante, como lo plantea metodólogicamente los métodos de investigación occidentales. La descripción del raja yoga, el kundalini yoga, la meditación trascendental, algunos tipos de oración, pueden sonar un poco raros en un texto del nuevo cerebro, pero hay que tener en cuenta que el tema de la conciencia es omniabarcador, y la experiencia religiosa forma parte de su manifestación, de modo que hablar d eesto en un marco al cual me he referido con la palabra transrracional toma los argumentos que han sido planteados por expertos del tipo de Ken Wilber.

La información, un enfoque novedoso

¿En qué sentido viene entendida la información? Como un escenario donde se logra saber algo nuevo sobre algo, es decir, algo que aporte. Y en el sentido físico de la palabra, evitando la entropía. Del mismo modo que la computación (que se hizo imitando al cerebro Y no viceversa) tiene un hardware y un software, del mismo modo están los contenidos de la estructura y la estructura como tal.  Y lo importante en términos de información, si bien es la estructura en aquí y ahora, a largo plazo lo que realmente importa es la información. Lo que a la luz del paradigma cuántico, se codifica en partículas muy finas (un ejemplo claro de esto es la piezo-transducción de los relojes de cuarzo, por ejemplo), de modo que partículas con determinada orientación, campos generados, campos magnéticos, codifican y transmiten información.  Parte del paradigma cuántico es lo plantean por ejemplo autores como Stuart Hameroff,  dado que los microtúbulos de las neuronas tiene espacio donde pueden tener lugar los fenómenos de física cuántica.

La atención, el inicio de todo

La atención, esa esquiva facultad que determina en que se quiere concentrar la conciencia, es lo mejor que tenemos y lo más subestimado que empleamos. La atención a veces y convenientemente es empleado el ejemplo del rey Midas, toca en oro de información para contenido de la conciencia todo lo que toca. Y aquí una reflexión para la vida diaria: lo que siempre tenemos es la respiración, de modo que si nos concentramos en la respiración, logramos centrar la atención en un contenido relativamente simple, que de paso deja por fuera todo lo demás.  Curiosamente, llegamos a los métodos de Yoga, para calmar la ansiedad y el estrés por sobreuso de nuestro sistema de alertas psíquicas, que impactan las endocrinas y finalmente las partes físicas del organismo. Hans Selye, el padre del concepto del estrés, promulgó los resultados de la técnica del yoga en normalizar diferentes parámetros bioquímicos del estrés.

 

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Autoimagen positiva, de Jorge Duque Linares

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Pues Jaime Duque Linares en esta obra del 2002, comenta y hace eco a esa frase griega del templo de Delfos, Seauthon Gnosei, conócete a ti mismo.  El estado fluído o conectado de conciencia, ese estado modificado de conciencia que tanto buscamos con diferentes tipos de experiencias, suele estar al alcance de lo que estamos haciendo, en la vida cotidiana, de una forma a veces tempestuosa, otras veces conduciéndose como una gota que finalmente perfora la roca.  Y en cada vida ese susurro está presente, algunos escuchan más que otros. Ese susurro ayuda a sentir la vida y a buscar y a obtener sentido.

Mientras leía algunas palabras la de que uno mismo es el responsable de elegir que piensa, que siente, me vino a la cabeza la imagen de un programa querido de hace algunos años, Babilona 5, con el capitán Sinclair. Y la enorme estación Babilonia cinco, suele tener problemas de política galáctica con algunos vecinos problemáticos los mimbari. La enorme estación y su tripulación, dependen de la experiencia, buen sentido, gran intuición, capacidad de resolver problemas complejos que tiene el profundamente humano capitán Sinclair. Y el sistema nervioso, curiosamente funciona de un modo parecido. Existe una retícula, como una tela de araña casi que inidentificable, oculta en los entresijos del tallo cerebral, que resulta que tiene alrededor de cien mil neuronas que regulan la atención, la conciencia, la vigilia. La sustancia reticular activadora ascendente, descrita por dos pacientes e inquisitivos neurocientíficos, Giuseppe Moruzzi y Horace Magoun.

Lo interesante y la naturaleza del parangón de la sustancia reticular con el capitán Sinclair, o con el capitán James Kirk, es que ella maneja una máquina si cabe, de  casi cien mil millones de neuronas, todas las neuronas de la corteza cerebral, ese telar mágico donde están los sueños, los pensamientos, la idea de Dios.

Y la sustancia reticular activadora ascendente, es el piloto responsable de conjugar y aprovechar la experiencia de los otros cien millardos de neuronas, donde también, obviamente, están los centros de la emoción, que tanto tiempo han evolucionado y nos han hecho los seres sociales que somos.

Y la actitud mental positiva es una forma si se quiere, de enseñar, de educar, de hacer que ese particular grupo de neuronas de la conciencia, tracen rutas de vuelo, por donde va a volar la nave más compleja del universo, el cerebro humano, ese simpático extracto de polvo de estrellas, con una chispa de inteligencia divina, la chispa que se puede intuir ya en esa obra de Adán y Dios.

El estrés, la enfermedad de nuestro tiempo, se puede manejar. Con respiración, con aporte de energía, que hace que las neuronas puedan dar ese deseado salto cuántico de llegar al estado modificado de conciencia, donde el mundo se ve desde una perspectiva sin perspectivas, y hay que repetirlo como un mantra, relajado y calmado, relajado y calmado, relajado y calmado, relajado y calmado. El estrés se vuelve paradójicamente vitalidad. Y las cicatrices del pasado, pueden ser vistas como una escuela necesaria para llegar a ese proceso de llegar a ser lo mejor que se puede ser.

Luego de haber hecho estas especulaciones sobre ciencia ficción y neurociencia, (que a veces la una tiene fronteras grises con la otra)  el punto es que es posible una disciplina en torno al proceso de aprender a aprender, que no solamente sirva para aprender conocimientos en un patrón escolasticista, sino que ayude a lograr un manejo positivo de las emociones y los instintos. Ser inteligentes emocionalmente, es una meta y una deber, para poder ayudar a tener ese mundo mejor, que empieza por el cotidiano ambiente y microcosmos en el cual vive cada uno.

 

Oxitocina y Salutogénesis: o la ciencia de la confianza

Ibone Olza

OXT UVNAS MOBERGLa semana pasada nos hemos vuelto a reunir los investigadores del proyecto COST IS 1405 Birth financiado por la Unión Europea en Lancaster, Inglaterra. El proyecto gira en torno a la fisiología del parto normal. En el participan algunos investigadores veteranos  y pioneros en este área, y esta vez nos han dado dos talleres de lujo sobre los dos pilares del estudio: la oxitocina y la salutogénesis.

Kerstin Uvnas Moberg es una médica sueca que ha dedicado su vida a comprender los efectos de la oxitocina. En su taller nos recordó todo lo que ya sabemos sobre la importancia de esta hormona que participa en todo lo relacionado con la reproducción, la sexualidad, la crianza y la confianza.

Como resumen breve de su charla: la oxitocina que se produce sobre todo en el hipótalamo y de ahí pasa a la hipófisis y la sangre también se fabrica en otros…

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Para mejorar funcionamiento cerebral

Agua: hay que beber lo suficiente, porque a medida que pasan los años, disminuye la sensación de sed.

Por eso es importante estar tomando agua, para facilitar neurotransmisión y por supuesto, el desempeño de nuestra noble víscera.

Con solo 6 horas de sueño, la capacidad del cerebro baja en un 15%.

Y la hormona tiroidea es capital para el adecuado uso de energía por todo el cerebro. Si hay poca hormona tiroidea, que incluyen tiroxina y tironina, el consumo de energía baja, puede incluso llegar a surgir demencia.

 

El patrón emocional es un paquete.

Antonio Esquivias

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En la Educación Emocional se habla constantemente de emoción, de sentimiento, de gestionar la emoción, etc. Y se corre el riesgo de olvidar un dato importante: la emoción no es un elemento aislado ya que en la interioridad psíquica se da siempre como un patrón emocional. En esto sigo a Leslie Greenberg y su Terapia Focalizada en las Emociones y a su experiencia de toda una vida de trabajo emocional.

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El beso y el sexo

Dos mundos de emociones en colisión, siendo un gesto de lenguaje corporal cargado de emociones. En el otro extremo de la gama, por un beso también empezó el viacrucis de Nuestro Señor. Y la palabra tripa es lo más parecido y se relaciona a la profundidad de la sensibilidad, por eso la palabra neotestamentaria original en griego Esplacnisomai, “sentir con las tripas”, se relacionó con la “compasión”.

Antonio Esquivias

Resumen: el beso está integrado por ternura y sensualidad. Simboliza  la ternura y, por tanto, el afecto, la vinculación y ejerce una función de acercamiento y excitación sexual. El que besa imprime su intencionalidad en el beso. Sin la preparación de los besos y su concordancia con la entrega sexual, se introducirían disonancias en la relación y la persona no podría tener la seguridad de ser acogido. Se podría decir que el acto sexual es el último beso entre dos personas que se quieren, de ese modo se lo dicen todo. E s necesaria una educación en el beso, del contacto físico-afectivo con los demás

He hecho ya dos entradas sobre el beso y seguramente hay una pregunta esta ya aflorando a la mente: «¡Este hombre habla de todo menos de lo obvio!, ¡el beso tiene que ver con el sexo, es una de sus puertas de entrada!».

Para responder…

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La conciencia como conexión funcional

Investigadores de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, han utilizado la teoría matemática de grafos (o de gráficas) para estudiar la conciencia en el cerebro. Lo han hecho porque la comunicación de la información entre diversas regiones del órgano conforma una red compleja, similar a la de las redes sociales o de las rutas de vuelo.

Sus resultados demuestran que, cuando somos conscientes de algo, el cerebro entero se vuelve más conectado (todas sus áreas se interconectan entre sí), y no solo se activan en él algunas regiones específicas.

La conciencia sigue siendo uno de los mayores enigmas de la ciencia, pues aún no se sabe bien cómo la produce nuestro cerebro. Por otra parte, la teoría de grafos es una rama de las matemáticas que estudia las interrelaciones entre los componentes de redes complejas, como las redes sociales o las rutas de vuelo de los aviones.

Buscando la comunicación

Según explica la Universidad Vanderbilt en un comunicado, las teorías modernas sobre las bases neuronales de la conciencia se dividen generalmente en dos campos: focal y global. Las focales sostienen que hay áreas específicas del cerebro que son fundamentales para la generación de la conciencia, mientras que las teorías globales defienden que la conciencia surge de cambios a gran escala en la actividad del cerebro.

Para llevarlo a cabo, los investigadores reunieron a 24 miembros de la comunidad universitaria y los sometieron a un experimento con fMRI (imagen de resonancia magnética funcional), que es una técnica que permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales que ejecutan una tarea determinada.

Mientras los participantes eran sometidos a este escáner, se les pidió que detectaran un disco que aparecía brillando, brevemente, en una pantalla. Cada vez que esto ocurría, debían responder si habían podido detectar dicho disco, y el grado de confianza que tenían en su propia respuesta.

Los investigadores tomaron los informes de “alto nivel de confianza” como “pruebas de conciencia” y aquellos en que el disco ni siquiera había sido visto por los sujetos como “pruebas de inconsciencia”.

Con el escáner fMRI determinaron entonces qué partes del cerebro estaban activas en las pruebas de “conciencia” y en las de “inconsciencia”. Constataron que solo unas pocas áreas del cerebro mostraban mayor actividad durante la detección del disco que cuando este no había sido detectado.

Este punto ya había sido determinado en estudios previos. La novedad del presente trabajo es que en él, además, los científicos analizaron cómo dichas áreas cerebrales activadas durante las “pruebas de conciencia” se comunicaban entre sí.

La conciencia en la conexión entre redes

Este enfoque de red reveló que ninguna región de la red de áreas cerebrales destacó como más particularmente conectada durante la “prueba de conciencia”: cuando el disco fue percibido claramente, el cerebro entero se volvió más conectado.

Por tanto, señalan los investigadores, la conciencia parece romper la modularidad de las redes cerebrales: “Sabemos que hay numerosas redes cerebrales que controlan funciones cognitivas diversas, como la atención o el lenguaje, con cada nodo de cada red densamente interconectado con otros nodos de la misma red, pero no con otras redes. La conciencia parece romper esta modularidad de las redes, ya que hemos observado un incremento amplio en la conectividad funcional de todas ellas durante la conciencia”.

La conciencia como propiedad emergente

Los resultados sugieren que es probable que la conciencia sea un producto de la comunicación generalizada entre las diversas regiones cerebrales; y que sólo podemos informar de que hemos visto cosas una vez que estas son representadas en el cerebro de esta manera global.

También señala que no habría una parte del cerebro que sea el “asiento del alma”, como escribió René Descartes sobre la glándula pineal: la conciencia sería una propiedad emergente de la propagación, por todo el cerebro, de la información a actualizar. En otras palabras, sería fruto de la comunicación generalizada entre las redes cerebrales.

La conclusión recuerda a la definición de “yo” señalada por el profesor de ciencias cognitivas de la Universidad de Lund, en Suecia, Peter Gardenfors: el ‘yo’ sería un fenómeno emergente, una propiedad que surge de una red de funciones cognoscitivas relacionadas entre sí, según ha explicado el neurólogo Francisco J. Rubia.

También hace pensar en un estudio realizado en 2010 por investigadores de la compañía IBM. En este, los científicos elaboraron un mapa de la compleja red de conexiones neuronales entre las distintas regiones del cerebro de un macaco para tratar de ubicar en el cerebro algunos procesos cognitivos superiores, como el pensamiento y la conciencia. Se descubrió que el núcleo de dichos procesos en realidad no estaba situado en ninguna parte concreta del cerebro, sino que se extendía por diversas regiones, como el córtex prefrontal, el lóbulo temporal, el tálamo, el córtex visual y otras.

Una búsqueda multidisciplinar

La fascinante búsqueda de explicación sobre el origen de la conciencia continúa, en los últimos años gracias a las tecnologías que permiten observar al cerebro “en acción” y a la utilización de disciplinas diversas, como las matemáticas en este caso.

Sir Roger Penrose (Profesor Emérito de Matemáticas en la Universidad de Oxford) y Stuart Hameroff ‎ (anestesista y profesor de la Universidad de Arizona) están intentando también usar la física cuántica para comprender la conciencia.

Con ella han intentado determinar si esta evolucionó a partir de procesos complejos entre las neuronas del cerebro –como defienden la mayoría de los científicos- o es “previa” a los procesos del cerebro, es decir fruto de una estructura cuántica ‘proto-consciente’ que le habría “dado forma”.

El físico norteamericano David Bohm ha propuesto por su parte que, al igual que la materia genera estados macroscópicos de coherencia cuántica, el cerebro podría aprovecharse de estas propiedades físicas y cohesionarse formando un todo.